Televisión

168 horas (20/03/18)

Compartir
Código embebido : Copiar
Enlace : Copiar
Nuestra vida está marcada por la comida y la forma que tenemos de alimentarnos. Dietas, deporte, negocios, diversión, incluso enfermedades… todo ello condiciona nuestra forma de relacionarnos con los demás. Esta semana en 168 HORAS hablaremos con Luisa, la presidenta de los nutricionistas y dietistas extremeños para ver si los extremeños comemos bien, ya que los datos hablan de que los extremeños tenemos sobrepeso. Y también estaremos con una chica que hace dieta para que nos cuente cómo le funciona. Conoceremos a una de las pocas crudiveganas que hay en España. Una mujer alemana que se ha afincado en Extremadura y cuya dieta tiene muchas curiosidades. Entrevistaremos a María Victoria Gil, profesora de Química Orgánica de la UEX para que nos enseñe a leer las etiquetas de los productos que compramos en el supermercado. Hablaremos de anorexia y bulimia con una joven extremeña que ha padecido estos trastornos de la alimentación, quien nos contará su caso. También con Manuel Antolín, psicólogo experto que colabora con Adetaex, la asociación extremeña formada por familiares de personas afectadas por anorexia y bulimia. También conoceremos cómo es la exigente dieta de un campeón internacional de culturismo y acompañaremos a un enfermo de Crohn, una de las enfermedades raras relacionadas con el aparato digestivo. Asistiremos a un curso de cocina para celíacos y sabremos más sobre el movimiento slow food, haciendo pan en un establecimiento pacense. Y del concepto slow a la nueva cocina, pero con raíces en la tradición. ¿Nos gusta innovar a los extremeños o preferimos los platos de puchero de toda la vida? Visitaremos un conocido restaurante que aúna estas dos cosas: Eustaquio Blanco, en Cáceres. Y terminaremos en la dehesa, con el conocido actor Carlos Tristancho, que nos hablará de los productos que salen de este ecosistema tan extremeño.
Pixel

Utilizamos cookies para medir las estadísticas de visita a nuestro portal.

Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.