Episodio 43: El Bis de la Audiencia

 

 

 

Finalizamos la primera temporada de #Elvis ha abandonado el edificio atendiendo las peticiones de nuestra querida audiencia y, siguiendo vuestros consejos, la voz de este programa -la simpar e incalculable Nuria Cuadrado- insuflará vida a aquellos textos del blog que merecían trascender la tíbia pantalla de tu ordenador, smartphone o tablet.

Confiamos que os guste y os animamos a que nos sigáis escribiendo al correo electrónico elvis@canalextremadura.es o tuiteándonos en la cuenta @Elvis_cex.

Muchas gracias por estar ahí...

A cada niño, rico o pobre, le llega el momento de despertarse en medio de la oscuridad; y no hay consuelo para el miedo del niño. El niño ve una sombra en la pared, y ve a un Tigre. Y el adulto le dice, “No hay ningún Tigre, duérmete”. Y cuando ese niño duerme, duerme el sueño del Tigre, en la noche del Tigre y, mientras tanto, el cristal de la ventana se empaña con el aliento del Tigre. ¡Dios salve a los niños pequeños!.

Desde el Episodio 1 de #Elvis ha abandonado el edificio, una linda viejecita en su mecedora protege nuestro sueño. Un depredador nocturno nos acecha en el quicio de la puerta. El bien y el mal, dos caras de la misma moneda que encuentran cobijo en el atávico territorio de la noche.

Leeeeeeening, Leeeeeeening, Leeening on the everlaaating aaaarms!!!

 

Arropados por los sonidos de la noche, la abuelita (Lillian Gish) y el lobo feroz (Robert Mitchum) se baten en duelo a muerte por el alma de los niños (La noche del cazador, Charles Laughton, 1955). El himno religioso “Leaning on the everlasting arms” sirve de campo de batalla a esta particular lucha entre la bondad y la maldad. Hoy está escrito que ganen los buenos. ¡Celebrémoslo!.

Este es un momento en el que hubiera preferido no estar vivo para verlo. Por mucho que os pueda decir, solo sé que Dios es bueno y que, aunque necesitemos muchísimo a Michael (Máikel) con nosotros, Dios ha tenido que necesitarlo mucho más.

Al comienzo del verano de 2009, Michael Jackson dejaba este mundo. Días más tarde, sus amigos y familia le rinden homenaje en el Staples Center de Los Ángeles. Uno de esos amigos, Stevie Wonder, se dirige emocionado al público. Conteniendo el llanto, Stevie interpreta -como solo un genio puede hacerlo-, dos maravillosos temas concatenados “I Never Dreamed You’d Leave In Summer” y “They Won’t Go When I Go”. Aquel día escuchamos a un ángel cantar en la tierra. Michael, ¿por qué no te quedaste?...

En el Episodio 4 -que dedicamos a canciones con nombre de mujer- os contamos una asombrosa historia que también tiene de protagonista a Michael Jackson y comienza en una morgue de Paris a finales del Siglo XIX. El cuerpo de una muchacha anónima es encontrado en el Sena y para facilitar su identificación, un trabajador del depósito de cadáveres realiza un molde de su cara. El rostro de la ahogada desprende una belleza tan serena, que pronto, su enigmática sonrisa pasa a ser tema de conversación obligado en los círculos más selectos. Todo el mundo quiere tener una copia del rostro de la desconocida del Sena. Del molde se realizan refinadas reproducciones que comienzan a colgar en las casas de media Europa. Fue tan grande el impacto de ese rostro, que actrices como Greta Garbo -bien entrado ya el siglo XX-, debieron su popularidad al parecido con la joven ahogada (a la que se empezaría a conocer como Anne).

Muchos años más tarde, en la década de los 50, a un juguetero noruego se le encarga un muñeco que va a ser utilizado para practicar una técnica que salvará miles de vidas; la reanimación cardiopulmonar (RCP). Para modelar la cara del maniquí se decide reproducir el rostro de Anne y al muñeco se le conocerá desde entonces como“RCP Anne”.

Para acabar nuestra historia viajamos en el tiempo 30 años, hasta 1987. En los estudios Westlake, en Hollywood, Michael Jackson está grabando el disco Bad. Una canción ronda su cabeza desde hace tiempo. Tiene el ritmo y la melodía, pero no está seguro de la letra. Preocupado, pasea por el estudio. En un rincón descubre un maletín de primeros auxilios, lo abre y encuentra las instrucciones para realizar una reanimación RCP. El primer paso consiste en comprobar si el accidentado está consciente: Anne, ¿Estás bien?, Anne, Are you Ok?. Un maletín de primeros auxilios le había dado a Michael la clave para escribir su canción “Smooth criminal”. La canción de Anne, la desconocida del Sena...

Algún día le pediré a una estrella un deseo

Dejar muy atrás las nubes,

Llegar hasta donde los problemas resbalan como gotas de limón

Mucho más arriba de cualquier chimenea,

Allí me encontrarás,

En algún lugar del arco iris,

Arriba del todo,

Si los pajaritos pueden volar más allá del arco iris

¿Por qué yo no?

En 1969, el Stonewall Inn de la calle Christopher en Nueva York, era el único local para personas transexuales, travestis y transgénero donde se permitía bailar. Las redadas de la policía eran habituales en ese garito, pero el 28 de junio fue un día especial. Los habituales del lugar estaban reunidos para recordar la figura de su admirada Judy Garland, cuyo funeral se había celebrado unas horas antes en Manhattan. Cuenta la leyenda que justo en el momento en que sonaba “Somewhere Over the Rainbow”, decenas de policías uniformados irrumpieron en el Stonewall Inn procediendo a su protocolo de redadas habitual: separar a los hombres vestidos de mujer del resto y pintarles de morado el contorno de ojos sin necesidad de maquillaje. La inoportuna profanación de la memoria de Judy Garland por la policía, transformó a las resignadas parroquianas del lugar en unas auténticas fieras salvajes defendiendo su territorio. El día del Orgullo Gay rinde homenaje, cada 28 de junio, a todas las Dorothy que, esa noche en aquel garito de Manhattan, hicieron oír su voz por primera vez.

En el Episodio 6 –donde el color fue protagonista- os explicamos que, como si de una proyección del NO-DO se tratara, Joaquín Sabina nos sumerge, con “De Purísima y Oro”, en la España más castiza de la posguerra. Algunos detalles de esta época en blanco y negro aparecen coloreados como las antiguas películas: el amarillo de los retales, el morado de las banderas, la rebeca azul marino de la novia del alferez o el último traje de luces de Manolete. Aunque aquí, el genio de Úbeda se toma una licencia poética que -con permiso de la autoridad- te desvelamos; el vestido de torear que aquella aciaga tarde de agosto de 1947, en Linares, lucía el maestro cordobés, era rosa palo y oro, y no del azul claro habitual en las túnicas de virgen, conocido como azul "purísima".

Algún día nos encontraremos y secarás todas mis lágrimas

y me susurrarás cosas dulces al oído,

abrazándonos,

acariciándonos,

lo que nos estamos perdiendo, amor mío,

¿dónde estás?

En nuestro recorrido por la Norteamérica de los años 40 del siglo XX junto a Jack Kerouac (Episodio 8), nos detenemos junto a una Jukebox en un dinner de la Ruta 66 y dejamos caer un nickel en la ranura. Suena “Lover Man” de Billie Holiday...

«Algún día nos encontraremos y secarás todas mis lágrimas y me susurrarás cosas dulces al oído, abrazándonos, acariciándonos, oh, lo que nos estamos perdiendo, amor mío, oh dónde estás...», y más que la letra es la música y el modo en que Billie canta, lo mismo que una mujer acariciando el pelo de su amante en la penumbra.

Una vieja radio encendida exhala una lánguida melodía. La música se cuela por las ventanas abiertas en el patio de vecinos. Alguien no puede resistirse a coger su guitarra y repetir las mismas notas. Así comienza "Wish you Were Here", de Pink Floyd.

Solo somos dos almas perdidas,

nadando como los peces de un acuario.

Año tras año, dando vueltas sobre el mismo sitio de siempre.

¿Y qué hemos encontrado?. Los mismos miedos de toda la vida.

¡Ojalá estuvieras aquí!.

¡Ojalá estuvieras aquí, Syd!. Y Syd apareció una tarde de 1975 por Abbey Road. Un tipo calvo, gordo y sin cejas, pululaba por los pasillos del estudio de grabación con un cepillo de dientes sobresaliendo del bolsillo de su camisa blanca. Nadie sabía quién era ese tío tan raro. Cuando estaban a punto de echarlo de allí, el cantante Roger Waters adivina, en el rostro del perturbado, la sonrisa de su amigo Syd Barrett. Barrett era un brillante músico, un experimentador de sonidos y el fundador de Pink Floyd. Antes de cumplir los treinta, Syd ya había perdido la cabeza por abusar de las drogas. Ahora no era más que un loco molesto que vivía en la casa de sus padres.

Syd Barrett envejeció recluido en la misma casa en la que nació. Nunca más volvería a ver a su amigos de Pink Floyd. Treinta años después de aquella tarde en Abbey Road, entre pastillas para la locura, acuarelas y enanos de jardín, Syd abandonó este acuario para siempre.

En el Episodio 11 “Otoño”, observamos a una joven que mira al infinito en un coche aparcado frente a un local de conciertos. Eva es una prometedora cantante de Washington que es incapaz de controlar su miedo escénico. La puerta del coche se abre de repente. Un velo de gotas de lluvia se posa sobre el rostro de la joven. Su manager viene a por ella. Como otras veces, tendrá que arrastrarla hasta el escenario. Ya junto al micrófono, el miedo de Eva se encoge y la música agiganta su menuda figura. Allí arriba, Eva es otra Eva.

Cuatro años más tarde, un conocido presentador de radio de la BBC pincha la versión de Eva del tema de Judy Garland, “Somewhere Over the Rainbow”. La centralita de la radio se colapsa con llamadas pidiendo volver a escuchar el tema. Todo el mundo quiere saber quién canta la canción. Tras varios días siguiendo la pista de la grabación, el locutor de la BBC se sobresalta al oír la historia que le llega del otro lado del océano: la chica se llamaba Eva Cassidy y, cuatro años antes, un melanoma había acabado con su vida.

Allá donde esté, Eva sonríe con orgullo cada vez que alguien escucha sus canciones. Aquí os dejamos “Autumn Leaves”, grabada aquella noche de lluvia en el Blues Alley de Washington.

Mamá quítame esta placa

No la usaré más

Está haciéndose de noche y no puedo ver

Siento como si estuviera llamando a las puertas del cielo

Junto al río, el sheriff contempla su última puesta de sol. La bala en su vientre ya ha dictado sentencia. Al lado, su mujer llora con más lágrimas en el corazón que en las mejillas...

 

 

...Y Bob Dylan canta “Knockin' on Heaven's Door”...

Si alguna vez un ser extraterrestre te asalta -como es habitual- por la noche, en una carretera poco transitada y te pregunta qué es un GENIO para los habitantes de este planeta, acuérdate de decirle en nuestro nombre, que un genio es aquella persona que, juntando cuatro acordes simplones con una melodía que podría tararear un bebé, y cantando todo eso con la voz más zarrapastrosa del mundo, te hace sentir que todo lo demás no importa y que si solamente pudieras hacer una cosa el resto de tu vida, elegirías, sin dudarlo, escuchar esa canción.

Echa un vistazo al policía,

dando una paliza al tipo equivocado,

oh tío, me pregunto si alguna vez sabrá

que está en el espectáculo de más éxito,

¿Hay vida en Marte?

Al comienzo de su carrera, David Bowie descubrió el potencial de una sensacional balada titulada “Comme d’Habitude” compuesta por el malogrado cantante francés Claude François. Bowie escribió la letra en inglés con la idea de convertir su versión en un éxito, algo de lo que estaba bastante necesitado en sus inicios. Sin embargo, el crooner canadiense Paul Anka, se adelanta a Bowie -como un Lamborghini Veneno a un Opel Corsa de segunda mano-, y le confecciona un traje a medida a Frank Sinatra; el monumental “My Way”.

Herido en su orgullo, David Bowie toma prestada la estructura y los acordes de la canción y se fabrica el extrasensorial “Life on Mars?”.

Y ahora sonará el himno nacional,

pero no hace falta que se pongan en pie

Finalizamos el episodio de hoy de #Elvis ha abandonado el edificio viajando al Madison Square Garden de Nueva York, un 13 de octubre de 1974. está acabando su actuación. En pie, desde el centro del Garden y frente a 20.000 personas, un Sinatra con casi 60 años, acaba de ofrecer uno de los mejores conciertos de su vida. La orquesta empieza a tocar “My Way” y Sinatra se siente en el Olimpo, en la Cumbre, sentado en la Cima del Mundo.

Muchas gracias por estar ahí.

P.D.: En el próximo episodio, comenzamos una nueva temporada que estará protagonizada por nuestro adorado, sempiterno y resucitado, Sr. Vinilo.

Que la música te acompañe...

 

Acerca del blog

Hemos desembarcado en este rincón de la Red con una misión que cumplir: “Encontrar la canción de tu vida”. Seremos tu guía en un apasionante recorrido por canciones que han hecho historia. Escúchanos cada viernes a medianoche y en el podcast de “ELVIS HA ABANDONADO EL EDIFICIO”. Somos todo oídos, escríbenos a elvis@canalextremadura.es Que la música te acompañe.

Sobre el autor

“ELVIS HA ABANDONADO EL EDIFICIO” es un programa producido por la cadena de radio WJRC y emitido en directo desde el Estudio B del edificio Abernathy, en Memphis, Tennessee.

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