Último Extremadura Noticias
Senderos (22/11/17)

Senderos (22/11/17)

Pan lasaña

Pan lasaña

Regreso al abrilongo

Regreso al abrilongo

Refugio animal de Plasencia

Refugio animal de Plasencia

Patatas con Chocos y Almejas

Patatas con Chocos y Almejas

El Huerto de Renato

El Huerto de Renato

Milhojas de bacalao con crujiente de boletus

Milhojas de bacalao con crujiente de boletus

La Agenda de Muévete

El Arrebato
El Arrebato
La maravillosa historia de la bella durmiente
La maravillosa historia de la bella durmiente
Espinete no existe con Eduardo Aldán
Espinete no existe con Eduardo Aldán
Teatro Mármol
Teatro Mármol
El viejo y el mar
El viejo y el mar
Teatro Buffalo
Teatro Buffalo
Hortelaria
Hortelaria
Raphael
Raphael

Reportajes

Regreso al abrilongo

Regreso al abrilongo

Admira ciertamente el lince con botas la tenacidad y no olvida que, en las encrucijadas, a veces es el sendero más estrecho es el que conduce a la cima, y no el amplio e iluminado que tienta con su esplendor. Vuelve, tras cinco años de su primera visita, a las huertas del Abrilongo y aunque encuentra al río triste, halla que el hombre convertido en hortelano medita, persevera, aprende a distinguir unas iluminaciones de otras y a valorar en su justa medida el sentido de su necesidad, que no se confunde con su sencilla ilusión. Ya sin el ardor primerizo y ante la verdad de vivir, mide seriamente los peligros e invierte en novedades que conviertan a estas huertas en lo que ya son: los prodigios que se obtienen de la tierra fértil y el agua limpia...
En busca de Arsa

En busca de Arsa

Desde Zalamea se han echado a andar y a pedalear, en una calurosa mañana de este raro otoño, los miembros del club senderista de la población y la asociación Arsa Cultural. Van a visitar el enclave que pudo ser el de una ciudad perdida, que hace más de dos milenios se menciona en las fuentes clásicas latinas, y cuya ubicación, aún desconocida, han creído poder localizar recientemente. Si fue este el solar de la ciudad ibérica de Arsa, eran unos mil quinientos años de historia los que entonces se silenciaron.
El último humanista

El último humanista

La vida organizada como un viaje hacia el cultivo del conocimiento, con el combustible de estímulos en forma de letras y números, y un espíritu renacentista que muy pronto se revelaría tristemente anticuado. Unas imágenes familiares, tomadas en 1965, serán el hilo conductor de la semblanza de un padre contada por sus hijos. Los hechos de la vida pública de Carlos Callejo, de un pensador que ascendió por las colinas de la historia y leyó, escribió, buscó, encontró, catalogó, difundió y colocó en el mapa de las riquezas de una tierra que le era tan ajena que solo con su frenesí creador pudo hacerla propia.

Archivo

Pixel

Utilizamos cookies para medir las estadísticas de visita a nuestro portal.

Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Puede consultar información acerca del uso que hacemos de las cookies pulsando en "Más información".