27 Noviembre 2022, 15:07
Actualizado 27 Noviembre 2022, 15:13

La misión estaba clara: había que volver a ganar cuanto antes. El Cáceres llegaba a la cancha de un rival directo como el Albacete con urgencia por alejarse de los puestos de abajo. Y los extremeños cumplirían con diligencia en el primer cuarto. Los de Roberto Blanco imponían su ritmo y lograban la que sería su máxima ventaja , 11 a 21. Una tónica que se mantenía en el segundo tiempo pese a los intentos locales de cambiar el rumbo de un encuentro que llegaba al descanso 31 a 41. 

Pero todo iba a cambiar en la segunda mitad. El Albacete daba con la tecla, y con una férrea defensa y mayor acierto en ataque, comenzaba a recortar distancias ante un Cáceres que veía cómo los manchegos llegaban a ponerse a solo dos puntos. Ventaja que los de Roberto Blanco lograban conservar para encarar el cuarto definitivo. Los verdinegros resurgían pero el Albacete no se daba por vencido. En un final de infarto, Knudsen colocaba el marcador 60 a 62. Por suerte, era Cepukaitis quien finalmente se encargaba de poner el 60 a 64 definitivo. Terminaba el sufrimiento, y el Cáceres lograba lo que tanto necesitaba. 

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