2 Junio 2017, 15:08
Actualizado 14 Enero 2021, 00:55

No ha habido sorpresas. Donald Trump ha sacado a Estados Unidos del acuerdo por el cambio climatico. El presidente estadounidense considera que el acuerdo de París es contrario a sus intereses y por ello no seguirán acatándolo. Desde Europa se hace frente común junto con China para poder proteger al planeta. 

 

Ha sido un portazo al resto del mundo en toda regla. Donald Trump, el presidente del segundo país emisor de gases invernaderos, da la espalda al cambio climático, uno de los desafíos más inquietantes de la humanidad. Y lo hace, según su discurso, por cálculos económicos. Trump asegura que el acuerdo de París es injusto y peligroso para EEUU y sólo ofrece ventajas competitivas a China e India.

La retirada del pacto de París firmado por 195 países supone una división histórica y ya ha recibido el rechazo de las grandes empresas estadounidenses, de la clase política, alcaldes, el ex presidente Barak Obama, su adversaria política Hillary Clinton o Bernie Sanders hablan de un día triste para Estados Undios. Son muchos los países que ya han dicho que van a mantener sus medidas de reducción de emisiones. 

Al otro lado del Atlántico, los países se alían para estar, dicen, en 'el lado correcto de la historia', y crtitican la postura de Donald Trump. China, el mayor emisor global, y Alemania, no han tardado en unir fuerzas frente al abandono de Estados Unidos y ratificar su compromiso con el acuerdo de París. Mientras, el presidente francés ha dicho a EE UU que en el clima no hay un plan B, porque no hay un Planeta B. 

Pero Trump ha hecho su anuncio con la mirada al frente y entre los aplausos de su equipo. La decisión está tomada y la salida es fácil. A diferencia del Protocolo de Kioto, el Acuerdo de París no es vinculante y carece de penalizaciones.

Uno de los riesgos de la falta de control en las emisiones del CO2  es el incremento de la temperatura global en  2º, con lo que ello supone para el calentamiento del planeta y el bienestar. Y, por supuesto, la falta de lluvias.

Otro de los efectos del cambio son los fenómenos meteorológicos adversos que pueden generar muchos problemas. Pero en EEUU, más de 30 Estados quieren mantener el compromiso con el Acuerdo del Clima de París. Y como medida de presión, que los países veten las producciones con efectos altamente contaminantes.

Hablar de cambio climático supone plantear un paradigma para la supervivencia del planeta. No obstante, la salida de EEUU del Acuerdo se haría efectiva en unos 3 años, al final del mandato de Trump. Todo sea por mantener la mayor riqueza que tenemos.

Mientras, España se reafirma en su compromiso con el Acuerdo de París. Y rechaza la postura del presidente de Estados Unidos de retirarse del pacto contra el cambio climático. Una mala noticia, según la Ministra de Medio Ambiente, que hoy ha llevado el tema al Consejo de Ministros para intentar redoblar esfuerzos.

 

 

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