El cambio climático y la falta de mano de obra amenazan la cereza
Canal Extremadura Las primeras picotas del Jerte ya están llegando al mercado. La D.O.P. insiste en que el consumidor sepa que es un fruto único en España.
Las cada vez más habituales olas de calor alteran la maduración y calibre de la cereza extremeña. Mientras, la carencia de personal en las cooperativas del Valle del Jerte durante la cosecha paralizan distintas líneas de producción. Este año se van a recoger casi 16 millones de kilos, un 30 % menos que en 2021. Su calidad es buena, aunque han aumentado su precio por el alza de los insumos.
La exportación es el destino de la gran mayoría de esos kilos, que acaban en muchos países de la UE. No se comercializan en Rusia, pero los productores extremeños están notando como la cereza turca está entrando con fuerza en Alemania, ya que ésas tampoco pueden acceder al mercado ruso.