SABORES

De los quesos al helado: una nueva vida para la leche de sus vacas

Esta explotación familiar de La Parra abre una nueva vía para su producción junto a un obrador artesanal asentado en Badajoz

11 Agosto 2026, 11:43 | Actualizado 11 Agosto 2026, 11:56

En La Parra llevan generaciones cuidando vacas frisonas y elaborando queso fresco con la leche de sus propios animales. Ahora, una parte de esa materia prima ha encontrado un destino diferente: se convierte en helado.

La historia de esta familia comenzó hace años, cuando decidió apostar por un animal exigente y delicado de cuidar. Con el tiempo, aquellas vacas se convirtieron en el eje de una actividad que mantiene una filosofía muy ligada al origen: alimentos naturales elaborados a partir de una materia prima propia.

El resultado más conocido son sus quesos frescos, elaborados artesanalmente y sin conservantes. Pero este año han decidido ampliar las posibilidades de su producto. Desde el pasado mes de febrero comercializan leche fresca de sus vacas destinada a la elaboración de helados.

El destino está en Badajoz, donde una familia italiana decidió instalarse después de recorrer distintos puntos de España en busca del lugar donde desarrollar su proyecto de heladería tradicional. Su propuesta recupera la esencia del gelato italiano artesanal, con elaboraciones naturales y especial atención a las materias primas.

La colaboración une así dos formas de entender el trabajo artesanal. Por un lado, una materia prima producida en una explotación familiar de La Parra; por otro, la experiencia de unos heladeros vinculados a la tradición italiana.

En un producto como el helado, el ingrediente principal tiene un papel fundamental. La leche aporta parte de su estructura, cremosidad y sabor, por lo que trabajar con un producto fresco y de origen conocido permite cuidar desde el principio el resultado de cada elaboración.

En el obrador pacense esa materia prima se transforma en diferentes sabores. El chocolate es uno de los más destacados, aunque la propuesta busca que cada elaboración conserve sus propios matices y texturas.

Para la familia ganadera supone abrir una nueva vía sin alejarse de la filosofía que ha marcado su trayectoria. La leche sigue saliendo de sus propias vacas, pero ahora puede terminar tanto en un queso fresco como en un helado.

Es un paso más para una empresa familiar que ha construido su actividad alrededor de sus animales y que ahora explora nuevas formas de aprovechar aquello que producen cada día. Una evolución que lleva una materia prima de La Parra hasta las vitrinas de una heladería de tradición italiana en Badajoz.