La Plataforma de Apoyo a las Personas Migrantes y Refugiadas en Extremadura ha hecho público un comunicado en el que rechaza el reciente pacto de Gobierno entre el Partido Popular y Vox, al considerar que los acuerdos alcanzados en materia migratoria vulneran límites legales y éticos. En el texto, la plataforma subraya que “los derechos humanos no se negocian” y advierte de que no pueden ser utilizados como moneda de cambio en acuerdos políticos.
El colectivo denuncia el uso de un lenguaje que despersonaliza y criminaliza a las personas migrantes, recordando que en España no es correcto calificar de “ilegal” a una persona por su situación administrativa, ni referirse a los menores migrantes como MENAS, sino como niños, niñas y adolescentes migrantes no acompañados. También rechaza que se hable de llegada “masiva” o de delincuencia asociada a estos menores, señalando que en Extremadura hay menos de 150 tutelados y alertando de la difusión de bulos que siembran miedo y odio en la sociedad.
El comunicado critica asimismo que el acuerdo PP‑Vox criminalice a la sociedad civil organizada y a las entidades que trabajan en la acogida de personas migrantes, a las que se acusa de prácticas delictivas. La plataforma considera estas acusaciones infundadas y asegura que continuará defendiendo los derechos humanos, con o sin financiación pública. También cuestiona propuestas como la prohibición del burka o el nicab, que califica de islamófobas, machistas e ilegales, así como la eliminación de programas educativos vinculados a la lengua y cultura árabe, recordando el peso histórico de esta herencia en Extremadura.
Finalmente, la plataforma hace un llamamiento a la sociedad extremeña a implicarse activamente en la defensa de los derechos humanos y rechaza la deshumanización, la xenofobia y el racismo presentes, a su juicio, en los acuerdos firmados. “No va de otros”, subrayan, insistiendo en que todas las personas han sido o serán migrantes en algún momento, y comprometiéndose a canalizar la indignación en activismo junto a las comunidades migradas, racializadas y musulmanas, a las que consideran parte inseparable de Extremadura.