Adolfo Gómez, Tate: "No podemos optar a que nos regalen la plaza"

Polideportivo
Redacción Canal Extremadura

Malas noticias las que dejó el fin de semana en voleibol con el descenso del Extremadura Arroyo.
Las arroyanas han perdido su plaza en Superliga Femenina 2 a tres jornadas para el final de la liga. Lo tenían complicado y se confirmó lo esperado tras caer por 3-0 ante el líder, Tenerife. Con esta derrota, el Extremadura Arroyo ya es equipo de Primera División Nacional.

Un golpe duro para el club y su presidente

Una de las personas más afectadas por el descenso del Extremadura Arroyo es su presidente, Adolfo Gómez, Tate. Ligado al club desde sus inicios —primero como entrenador y hoy como presidente— se muestra realista y reconoce que el descenso no les ha sorprendido: los resultados y el tiempo que tardó el equipo en encajar daban pistas del desenlace final.

Jugar media temporada fuera de su pabellón, un presupuesto no ajustado a la categoría, la ausencia de un patrocinador oficial, y la salida de Flavia y de jugadoras veteranas son algunos de los motivos que señala para explicar la pérdida de categoría.

Fin a una etapa de 16 años en la élite del voleibol

Con este descenso, llega a su fin una etapa de 16 años entre las dos primeras categorías del voleibol nacional. El modesto Extremadura Arroyo se asomó por primera vez a la élite el 18 de abril de 2010, con el ascenso a Superliga 2 tras vencer 3-0 a Lleida.
Tres años y dos días después, logró el ascenso a la máxima categoría tras ganar, también 3-0, a Vall d’Hebrón.

El equipo se mantuvo en Superliga hasta 2017, regresó en 2019 —el ascenso se logró el 28 de abril— pero dos meses después el club tuvo que renunciar a la categoría por falta de apoyos económicos. Desde entonces ha competido en Superliga Femenina 2 hasta esta temporada, en la que pierde definitivamente la categoría.

En este período, el club también ha llevado el nombre de Extremadura y de toda la región por la Copa de la Princesa, en la que participó en cuatro ocasiones.