19 Abril 2026, 14:33
Actualizado 19 Abril 2026, 14:52

La regularización extraordinaria de migrantes cuenta también con el respaldo de la Iglesia a través de Cáritas, que ha solicitado al Ministerio competente su incorporación como entidad colaboradora en el proceso de extranjería. La iniciativa se presenta como un paso decisivo hacia una sociedad más justa e inclusiva, capaz de garantizar derechos y oportunidades a miles de personas.

Desde Cáritas Diocesana de Plasencia, su responsable del Programa de Migración, Laura Marroyo, destaca la importancia de este proceso para muchas personas que cumplen los requisitos y ven en él una oportunidad real para regularizar su situación. "Muchísimas personas se agarran a este proceso porque tienen los requisitos para poder hacerlo. Es un paso muy importante; siempre se generan nervios, expectativas y también la emoción de poder ayudar a tantas personas", explica.

Con ese objetivo, la organización ya ha comenzado a coordinar reuniones internas para dar respuesta a quienes soliciten acompañamiento. En la ciudad de Plasencia, Cáritas atiende actualmente a alrededor de 70 personas, a las que presta asesoramiento e información sobre el procedimiento. "Tenemos reuniones en las que se desgrana el decreto y se informa de los pasos a seguir, la documentación necesaria, los requisitos y dónde y de qué manera presentar las solicitudes, para poder ofrecer la atención que estas personas necesitan", detalla Marroyo.

Solicitud para agilizar los trámites

Dentro de su compromiso con la población migrante, Cáritas ha solicitado formalmente al Ministerio ser entidad colaboradora en el proceso de extranjería, lo que permitiría agilizar y facilitar los trámites. "Esto nos facilitaría bastante el proceso, ya que podríamos realizar directamente los trámites administrativos a través de la página web del Ministerio y también elaborar los informes de vulnerabilidad", añade la responsable del programa.

Empleo digno, estabilidad económica y desarrollo personal son algunos de los objetivos que persigue este proceso, concebido como una carrera hacia un proyecto de vida en condiciones de igualdad. Un camino para el que Cáritas asegura estar ya preparada, con el fin de que nadie quede atrás en una oportunidad que puede marcar un antes y un después para miles de personas migrantes.