El encarecimiento general de la vida está modificando los hábitos de consumo de los hogares, también a la hora de comer. Cada vez más personas optan por las comidas preparadas, una alternativa especialmente extendida entre quienes viven solos o disponen de menos tiempo para cocinar. El mercado de los platos preparados para llevar vive un momento de crecimiento, con un aumento cercano al 4% en el último año. En España, cada persona consume alrededor de 18 kilos de este tipo de alimentos al año, según datos del sector.
En establecimientos especializados como La Casa de las Paellas, en Mérida, la demanda ha aumentado de forma notable. Su responsable, Carolina Villegas, confirma que han notado ese incremento en la actividad diaria. “Sí, hemos visto un incremento importante”, señala.

En Extremadura no crece tanto
En el caso de la región, el consumo es algo inferior a la media nacional, con unos 14 kilos por persona al año, según datos del Ministerio de Agricultura. Tradicionalmente, este tipo de comida se consumía sobre todo durante los fines de semana, aunque esa tendencia está cambiando.
Cada vez son más los clientes que recurren a estas opciones también entre semana, especialmente trabajadores que optan por llevarse su comida al trabajo. “Normalmente, entre diario, las personas suelen ser siempre las mismas, empleados que vienen a por su tupper y se lo comen en la oficina”, explica Villegas.
Entre los principales motivos de este cambio de hábitos destacan la falta de tiempo para cocinar y la subida de precios de la cesta de la compra en los últimos meses, lo que lleva a muchos consumidores a buscar alternativas más rápidas y prácticas.