El invierno meteorológico 2025‑2026 ha sido uno de los más destacados en Extremadura, situándose como el tercero más lluvioso de los últimos 35 años y el séptimo más cálido del periodo de referencia 1991‑2020. La Aemet destaca que el trimestre diciembre‑enero‑febrero combinó abundantes precipitaciones con temperaturas superiores a la media.
En cuanto a las lluvias, el invierno fue muy húmedo, con 447,2 l/m² frente a los 156,3 l/m² habituales. Diciembre registró el doble de la precipitación esperada, enero casi la triplicó y febrero fue extremadamente húmedo, convirtiéndose en el febrero más lluvioso jamás registrado en la región.
El año hidrológico también refleja este exceso de agua: entre octubre de 2025 y febrero de 2026 se acumularon 607,1 l/m², casi el doble del valor medio. En temperaturas, el trimestre cerró con una media de 9,4 ºC, lo que supone una anomalía positiva de 0,8 ºC, resultado de un diciembre cálido, un enero normal con episodios fríos y un febrero muy cálido.
El invierno estuvo marcado por la sucesión de borrascas, con diez temporales entre diciembre y febrero, y episodios de precipitaciones intensas, vientos fuertes, avisos rojos y fenómenos puntuales como rachas tornádicas en Plasencia. Estas situaciones provocaron alertas por inundaciones y desembalses en varias zonas de la región.
Respecto a la predicción para primavera, Aemet anticipa días próximos con cielos poco nubosos y temperaturas suaves, con posibilidad de alguna precipitación débil en el norte de Cáceres. Para las próximas semanas se esperan temperaturas ligeramente superiores a la media y lluvias algo por encima del valor habitual, mientras que la primavera en su conjunto no muestra señales claras de anomalías y podría ser climatológicamente normal.