Detalle de un tronco durante el proceso de descorche en una imagen de archivo.
La campaña del corcho en Extremadura, que tradicionalmente arranca el 15 de mayo, podría retrasarse este año si la primavera mantiene un comportamiento tan lluvioso como el registrado durante el invierno. Antes de que comience la saca, el Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura, CICYTEX, elaborará en abril el Plan de Calas, un estudio que permite estimar la calidad del corcho en cada finca y determinar el momento óptimo para iniciar el descorche sin causar daños al árbol.
Lluvias y humedad
Las abundantes precipitaciones invernales han favorecido la hidratación de las encinas y alcornoques, lo que apunta a un corcho de buen calibre y con mejor comportamiento en el proceso de cocido, según explican técnicos del sector. Sin embargo, ese exceso de humedad en el suelo podría condicionar el calendario si se prolonga durante la primavera.
El técnico de CICYTEX, Raúl Lanzo, señala que si se repite una primavera muy lluviosa como la del año pasado, el inicio de la campaña podría desplazarse hacia junio, como ya ocurrió en ejercicios recientes. "Si tuviéramos una primavera muy lluviosa como tuvimos el año pasado, entonces esto hizo que se retrasara un poco la campaña y sí que el corcho empezara a darse bien. vamos a ver un poco cómo transcurre la primavera pero yo creo que si tenemos una primavera normal si que puede empezar el 15 de mayo", explica.
Plan de Calas y buenas previsiones
El inicio de la saca depende de que el árbol alcance el punto óptimo para desprender la corteza con facilidad y sin sufrir daños, una circunstancia que solo puede confirmarse tras la evaluación técnica del Plan de Calas.
Pese a la incertidumbre en el calendario, las previsiones son optimistas. Según Lanzo, los años hidrológicamente favorables suelen traducirse en buenas campañas, como ocurrió el pasado ejercicio, que también estuvo precedido de un invierno húmedo, aunque el arranque se retrasó ligeramente.
El último registro oficial disponible, correspondiente a 2024, sitúa la producción en unas 21.000 toneladas en la región. Dado que los dos últimos inviernos han sido incluso más húmedos, no se descarta que esa cifra pueda incrementarse si las condiciones acompañan durante la primavera.