SABERES
El legado que conservan las voces de las mujeres del Ambroz
‘Raíces con Futuro’ recupera recetas, remedios, canciones, oficios y costumbres transmitidos de generación en generación en la comarca
Mancomunidad Valle de Ambroz Escuchar, compartir y transmitir: las mujeres del Valle del Ambroz se suman a esta propuesta para poner en valor el patrimonio inmaterial de sus pueblos
Una receta aprendida de la abuela. Un remedio para aliviar el dolor. Una canción en determinadas ocasiones. Una palabra que ya casi nadie utiliza. Un oficio aprendido mirando a las mayores. La memoria de un territorio también vive en esos pequeños conocimientos que pasan de una generación a otra y que, cuando desaparece quien los guarda, pueden irse con ella.
Detrás de muchos saberes, costumbres, o formas de hacer las cosas están las mujeres que los aprendieron, conservaron y transmitieron durante décadas. En el Valle del Ambroz, sus voces se han convertido ahora en el punto de partida para recuperar ese patrimonio cotidiano y mantenerlo vivo.
Ese es el propósito de Raíces con Futuro, una iniciativa gestionada por la Mancomunidad Valle del Ambroz, en colaboración con AUPEX y con la financiación de la Diputación de Cáceres. El proyecto recorre los pueblos de la comarca para escuchar a sus féminas, recoger sus conocimientos y recuperar parte de una tradición que durante generaciones se ha transmitido, sobre todo, de forma oral.
La primera parada de esta ruta tuvo lugar hace unos días y reunió a representantes de los ayuntamientos y de las asociaciones de mujeres de Casas del Monte, Segura de Toro, Gargantilla y Hervás. Fueron los primeros encuentros de un recorrido que continuará por las cuatro localidades restantes de la Mancomunidad: Abadía, Aldeanueva del Camino, Baños de Montemayor y La Garganta.
La propuesta parte de una idea sencilla: muchas de las características que definen a un pueblo no aparecen en los libros ni en los archivos. Están en las cocinas, en los campos, en los talleres, en las celebraciones y en las conversaciones. En una forma concreta de preparar un plato, en las plantas que alguien sabía reconocer y utilizar, en una canción que se aprendió de oído o en ese modo particular de hacer una tarea que solo se conoce porque alguien lo enseñó.
Y en buena parte de ese conocimiento han sido las mujeres quienes han ejercido de transmisoras. No solo de recetas o labores domésticas, sino también de historias, costumbres, expresiones, remedios, celebraciones y formas de entender la vida en los pueblos. Un patrimonio invisible que forma parte de la identidad de la comarca y que puede perderse si deja de pasar de unas generaciones a otras.
Por eso, Raíces con Futuro no busca únicamente recopilar información. Pretende crear un espacio para escuchar, compartir y reconocer el valor de esos saberes, dando protagonismo a quienes los han conservado y convirtiendo sus experiencias en una herramienta para mirar hacia el futuro.
A lo largo del proyecto se seguirán recogiendo voces, recuerdos y propuestas en los ocho municipios. El objetivo es que todo ese conocimiento compartido termine dando forma a un producto final que permita poner en valor la riqueza cultural y tradicional del Valle del Ambroz y que se proyecte todo este trabajo videográfico durante la celebración del Otoño Mágico.
Ocho pueblos, muchas historias y un mismo desafío: que aquello que durante generaciones se aprendió escuchando, observando y haciendo no termine perdiéndose con el paso del tiempo.
Porque una comarca también se construye con lo que recuerda, con lo que cuenta y con aquello que decide transmitir. Y en el Valle del Ambroz, muchas de esas historias todavía tienen voz.y, lo mejor, futuro
