CAMPO
Las ganaderías de diez razas autóctonas pueden acogerse a 1,3 millones en ayudas
Estas ayudas podrían beneficiar a alrededor de mil explotaciones de razas como la merina negra o la blanca cacereña, unas 200 más que la anterior convocatoria
Canal Extremadura Crianza de razas autóctonas
Criar una raza autóctona en peligro de extinción exige paciencia, compromiso y, muchas veces, más vocación que rentabilidad. Lo sabe bien Francisco Javier Rosa, quien hace veinte años decidió apostar por la oveja merina negra cuando apenas quedaban ejemplares y prácticamente no existían ayudas para quienes las criaban.
Hoy mantiene 168 ovejas en su explotación cerca de Zafra. La mayor parte de los animales los vende para vida, contribuyendo a que otros ganaderos incorporen la raza a sus rebaños. Asegura que empezó por "romanticismo", por el apego a una raza que considera perfectamente adaptada al terreno extremeño: "Siempre me ha gustado la merina negra. Es una raza muy dura, muy autóctona, hecha al terreno. La ayuda es importante, pero te tiene que gustar la raza, eso es lo principal".
Como él, cientos de ganaderos extremeños mantienen razas que han ido perdiendo presencia por su menor rendimiento productivo frente a otras variedades. Sin embargo, son animales mejor adaptados al entorno y conservan un patrimonio genético único.
En estos años, Francisco Javier Rosa ha visto cómo mejoraba la calidad de la merina negra gracias a la profesionalización del sector y a los controles genealógicos que garantizan la trazabilidad de cada ejemplar: "Ahora hay un control continuo y exhaustivo. Se conoce el padre, la madre, se hacen pruebas y controles durante meses antes de que el animal entre en el libro genealógico".
La situación sigue siendo delicada para algunas razas. La blanca cacereña, por ejemplo, apenas cuenta con unas 600 hembras reproductoras y se encuentra en grave peligro de extinción. Mantener cada animal cuenta, y la incorporación de nuevas hembras es fundamental para asegurar su futuro.
De ahí que las ayudas públicas busquen respaldar el trabajo de quienes conservan estas razas y animarlos a seguir criando en pureza, evitando cruces con otras variedades. Andrés Domingo, jefe de sección de Producción Agrícola y Ganadera, explica: "Lo que buscamos es que los ganaderos no utilicen estos animales para cruces, sino que apuesten por la reproducción en pureza. Así conseguimos aumentar el censo y garantizar la conservación de estas razas".
La convocatoria de este año tiene un presupuesto de 1,3 millones de euros y podría beneficiar a alrededor de mil explotaciones. Un apoyo que complementa el esfuerzo diario de unos ganaderos que siguen manteniendo vivo un patrimonio único.