SIN AGUA POTABLE
El arrastre de cenizas deja sin agua potable a Casar de Palomero y Ribera Oveja
Las lluvias de los últimos días han contaminado el río de Los Ángeles, del que se abastecen ambas localidades, obligando a recurrir a fuentes y camiones cisterna
Canal Extremadura El arrastre de cenizas deja sin agua potable a Casar de Palomero y Ribera Oveja
El agua potable se ha convertido estos días en la principal preocupación de los vecinos de Casar de Palomero y la alquería de Ribera Oveja. Aunque el suministro ha regresado a los hogares tras varios días de incidencias, el agua que llega a los grifos sigue sin ser apta para el consumo.
Las intensas lluvias registradas en los últimos días han arrastrado cenizas y restos del incendio forestal del pasado verano hasta el río de Los Ángeles, del que se abastecen ambas localidades. La situación ha alterado la vida cotidiana de los vecinos, que han tenido que buscar alternativas para cubrir sus necesidades básicas.
Problemas para vecinos y negocios
Las consecuencias también se han dejado notar en la actividad de bares y comercios de la zona. Isidro Blanco, propietario del Bar El Puro, ha explicado las dificultades que ha atravesado su negocio: «No he podido poner cafés, se me han ensuciado todos los vasos y no los podía limpiar y he tenido que cerrar muchas horas al día».
Mientras tanto, muchos vecinos recurren a las fuentes municipales para abastecerse de agua. Además, el agua embotellada se ha convertido en uno de los productos más demandados en los establecimientos de la localidad.
Ignacio Martín, propietario de una tienda Sediaco, ha señalado que «se ha notado la venta de agua muchísimo, aunque tengamos un camión cisterna, la gente para beber compra agua».
Abastecimiento mediante camión cisterna
Para paliar la situación, la Diputación y el Ayuntamiento de Casar de Palomero han habilitado un camión cisterna en la plaza del municipio, desde donde los vecinos pueden recoger agua para el consumo diario.
La concejala Marina Martín ha destacado que «hemos tenido el camión a disposición de todos los vecinos para coger agua cuando quisiéramos».
Las administraciones trabajan ahora para restablecer cuanto antes la normalidad. La previsión es que el agua vuelva a ser potable en los próximos días, aunque existe preocupación entre los vecinos ante la posibilidad de que nuevas lluvias vuelvan a arrastrar cenizas al cauce y reproduzcan el problema.