Seis años sin respuestas sobre la desaparición de Rosalía Cáceres
La familia de la vecina de Bohonal de Ibor pide que la UCO asuma la investigación de un caso ocurrido en mayo de 2020 y que sigue sin avances
La desaparición de Rosalía Cáceres, vecina de Bohonal de Ibor, continúa sin resolverse casi seis años después de que se le perdiera el rastro. Ocurrió la mañana del 25 de mayo de 2020, en pleno contexto de la pandemia, cuando salió a pasear por caminos próximos a la localidad. Tras mantener una conversación telefónica con su hijo y con una prima, dejó de responder al móvil y no volvió a saberse nada de ella.
Rosalía, de 74, residía de forma habitual en la localidad cacereña, aunque era vecina de Madrid. Desde el primer momento, se activaron dispositivos de búsqueda en los que participaron la Guardia Civil, Protección Civil y numerosos vecinos, con batidas por el entorno rural y actuaciones específicas de unidades especializadas, incluidos drones. Sin embargo, las labores no arrojaron ninguna pista concluyente sobre su paradero.

Con el paso del tiempo, el caso ha permanecido abierto, pero sin avances al menos públicamente. Ya en 2022 se hablaba de una desaparición sin respuestas y, en los últimos años, la familia ha impulsado actos de recuerdo y nuevas peticiones para reactivar la investigación. Los allegados sostienen que el caso sigue lleno de incógnitas y no descartan la intervención de terceras personas, una hipótesis por la que se inclinan frente a la posibilidad de un accidente.
Una investigación que no avanza
Ante la falta de resultados, la familia ha solicitado en varias ocasiones que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil asuma la investigación. Su portavoz, Salvador Carvajal, expresó públicamente su desconfianza en la línea seguida hasta ahora por la Policía Judicial de Cáceres y advirtió del riesgo de que el expediente quede estancado. La petición llega, además, tras el esclarecimiento de otro caso de desaparición en Extremadura, lo que ha reavivado el sentimiento de desamparo entre los allegados de Rosalía.

Desde el Ministerio del Interior, el ministro Fernando Grande-Marlaska pidió tranquilidad a la familia y reiteró que todas las desapariciones son una prioridad para las fuerzas de seguridad. Aunque no confirmó la intervención de la UCO en este caso concreto, aseguró que la investigación continúa activa y defendió el refuerzo de los mecanismos de atención y acompañamiento a las familias mientras no se resuelva la desaparición.
El caso de Rosalía Cáceres sigue siendo un misterio, marcado por la ausencia de pruebas materiales y por la insistencia de la familia en que se intensifiquen los esfuerzos para esclarecer qué ocurrió aquel día de mayo en el que desapareció sin dejar rastro.


