SUCESO
Desarticulada una red que introducía armas en Badajoz
Policía Nacional y Vigilancia Aduanera detienen a tres personas por tráfico de armas tras una investigación iniciada en mayo
Agentes de la Policía Nacional, adscritos a la Comisaría Provincial de Badajoz, y del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Extremadura han desarticulado una organización dedicada a la introducción de armas prohibidas en la ciudad. El operativo se ha saldado con la detención de dos hombres y una mujer, de entre 30 y 46 años, por su presunta implicación en delitos de tráfico y depósito de armas. El principal investigado ha ingresado en prisión.
La investigación se inició en el mes de mayo, cuando agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial, concretamente del grupo tercero, recibieron informaciones sobre un entramado asentado en la ciudad que podría estar suministrando armas de fuego. Según han señalado fuentes policiales, estas pesquisas coincidían con la proliferación de episodios violentos registrados en los últimos meses.

Una operativa basada en paquetería y datos falsos
En una primera fase, los investigadores llevaron a cabo vigilancias discretas y seguimientos que permitieron identificar a los presuntos responsables y detectar su forma de actuación. El grupo utilizaba empresas de paquetería para introducir las armas, valiéndose de identidades y empresas ficticias, así como de direcciones erróneas y teléfonos a nombre de terceros para dificultar su rastreo.
Ante estos indicios, la Policía Nacional solicitó la colaboración del Servicio de Vigilancia Aduanera, creando un equipo multidisciplinar que continuó con las pesquisas en el marco de la denominada “Operación Alcántara”.
Interceptación de un envío con armas
La actuación policial se produjo el pasado 11 de junio, cuando los agentes detectaron un envío sospechoso. Tras establecer un dispositivo de vigilancia, observaron al principal investigado hacerse cargo del paquete, momento en el que fue interceptado.
En el interior del envío se localizaron un subfusil con culata retráctil de 9 milímetros parabellum, un arma corta del calibre .380, un cargador cilíndrico de alta capacidad y un silenciador, por lo que se procedió a su inmediata detención.

De forma simultánea y con autorización judicial, se practicaron entradas y registros en los domicilios de los implicados y en el almacén de reparto, donde los agentes intervinieron siete pistolas, otro silenciador, 4.610 euros en efectivo y 3.355 euros en billetes presuntamente falsos.
Armas manipuladas y ocultación en el reparto
Las investigaciones han concluido que todas las armas intervenidas presentaban manipulaciones en los números de serie, que habían sido borrados, así como la incorporación de elementos prohibidos según la legislación vigente en España.
Asimismo, los investigadores han detallado que la organización recogía los paquetes en la vía pública, en puntos previamente seleccionados, para posteriormente trasladarlos a un almacén de paquetería, donde los mezclaban con otros envíos. De este modo, lograban transportarlos a sus domicilios con mayor discreción, simulando la actividad de repartidores convencionales.
Con la detención de los tres implicados y el ingreso en prisión del principal investigado, la Policía da por finalizada la operación, que ha permitido neutralizar un importante punto de entrada de armas en la ciudad.


