La pobreza energética se multiplica en verano, según un informe de Greenpeace

La antigüedad de los edificios, el escaso aislamiento y el precio de la electricidad están detrás de una realidad que afecta al 36% de los extremeños, según el estudio
Extremadura
Jesús Marín

El calor es protagonista de un informe de Greenpeace que asegura que somos más pobres en verano que en invierno. Se refieren a la dificultad de mantener una temperatura adecuada en los hogares. La antigüedad de los edificios, el escaso aislamiento y el precio de la electricidad están detrás de una realidad que afecta al 36% de los extremeños. 

Uno de cada tres extremeños confiesa no poder mantener la temperatura adecuada en casa, cifra que asciende al 66%, dos de cada tres, si nos fijamos en los más vulnerables. Y eso se nota más en verano que durante el invierno.