Los acusados por la muerte de Francisca Cadenas han sido trasladados a otro centro penitenciario de otra comunidad autónoma, según ha sabido Extremadura Noticias. Según ha ratificado el abogado de la defensa, José Duarte ya se encuentran en otra comunidad autónoma, aunque no ha confirmado de cuál se trata ni el centro penitenciario concreto, por motivos de seguridad. El letrado ha criticado además la falta de comunicación directa por parte del juzgado en algunos aspectos del procedimiento. “Una vez más nos hemos enterado por los medios de comunicación”, ha señalado, en referencia al traslado de los detenidos a otro centro penitenciario.
Módulo de aislamiento
Según les informó Canal Extremadura, los hermanos solicitaron la semana pasada el traslado a un módulo de aislamiento ante el temor a sufrir agresiones físicas o verbales por parte de otros presos. El Reglamento Penitenciario contempla esta medida como temporal, aplicable “cuando es preciso para salvaguardar la vida o integridad física del recluso”.
Duarte ha explicado que los internos se encontraban bajo un protocolo de protección que implica aislamiento respecto a otros presos y que, hasta el momento, no se han producido agresiones. El cambio de centro, según apunta, podría estar relacionado tanto con razones de seguridad como con circunstancias logísticas, como obras en la prisión anterior.
Base para defender un "móvil sexual"
La abogada de la familia de Francisca Cadenas, Verónica Guerrero, señaló que, según el atestado elaborado por la UCO, “existe base para defender un móvil sexual” en la desaparición y muerte de la vecina de Hornachos. La letrada afirma que la instrucción continúa abierta, pero adelanta que “irá hasta el final” para depurar responsabilidades.
“Voy a intentar por todos los medios que esas responsabilidades se depuren. Iré a por la máxima pena posible”, señaló, recordando su actuación en el caso de Manuela Chavero. Guerrero subraya que, según el Código Penal, una agresión sexual previa a un asesinato puede estar castigada con prisión permanente revisable, y apunta: “Ahora lo que hay que hacer es llevarlo ahí, con las pruebas que tenemos. De uno o de los dos, dependerá de la instrucción”.
La abogada rechaza las tesis defensivas de los investigados y considera que ocultar un cuerpo durante nueve años “no es colaboración, es un agravante”. “Nadie oculta un cuerpo durante nueve años por un ataque de ira”, sostiene. “La forma de defensa es lícita, pero yo no estoy de acuerdo”, añadió.
La letrada destaca el trabajo de la UCO en la investigación. “Han hecho un buen trabajo. El atestado está bien hilado”, afirma. También considera fundamentales los audios incorporados a la causa: “Sin el trabajo de la UCO hubiera sido imposible. Los audios son fundamentales”.