Montehermoso revive estos días la magia de la Navidad con su Belén viviente, una actividad que va mucho más allá de la representación. Niños y mayores comparten escena y experiencias en una iniciativa intergeneracional donde los más pequeños descubren cómo se vivían las tradiciones de antaño, mientras que los mayores aprenden de ellos nuevas miradas, ilusión y la energía de las nuevas generaciones. Un encuentro donde el pasado y el presente se dan la mano.
Cada 22 de diciembre, media España se detiene. Las voces que cantan los números premiados llenan hogares, bares y oficinas, mientras millones de miradas se clavan en los bombos que guardan la esperanza de conseguir El Gordo o, al menos, uno de esos premios que cambian vidas.
El Sorteo Extraordinario de Navidad no es solo una tradición, es un ritual que ha tejido su propio lenguaje, tan arraigado que en diciembre de 2019 nueve palabras vinculadas a la Lotería Nacional fueron incorporadas al Diccionario de la lengua española (DLE) por la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE).
Ese día, términos como alambre, copa, lira, paraguas, tabla, tolva y trompeta dejaron de ser exclusivos del sorteo para convertirse en patrimonio lingüístico. Cada uno encierra una historia: el alambre, donde se ensartan las bolas premiadas; la copa, que recibe la bola tras deslizarse por la trompeta; la lira, con sus diez varillas metálicas que ordenan las bolas antes del bombo; y el paraguas, estructura que sostiene las liras como si fuera un árbol de la suerte.
También se sumaron palabras con más de dos siglos de tradición, como capilla, esa maqueta final del décimo antes de imprimir el número, y postero, la persona que antaño custodiaba un puesto de lotería. Todas ellas evocan la magia del sorteo, donde la técnica y la ilusión se entrelazan.
Detrás del espectáculo hay cifras que impresionan. 100.000 bolas de números y 1.807 de premios, todas fabricadas en madera de boj, idénticas en peso y tamaño. Dos bombos giran incansables, uno para premios y otro para números, mientras las tolvas y tablas organizan el flujo de la fortuna.
Cada billete equivale a una serie, y se emiten 198 series y cada billete está compuesto de 10 décimos.
Porque cuando escuchamos cantar los premios, no solo celebramos la suerte, celebramos también una tradición que ha creado su lenguaje único.
Los orígenes del Sorteo de Navidad se remontan al 18 de diciembre de 1812, cuando se celebró por primera vez, impulsado por el entusiasmo popular y la cercanía de las fiestas.
La denominación “Sorteo de Navidad” no apareció hasta 1892
Sin embargo, la denominación “Sorteo de Navidad” no apareció hasta 1892, consolidando una tradición que hoy es uno de los eventos más esperados del año. El sorteo se realiza mediante el Sistema Tradicional, con dos bombos: uno para los números y otro para los premios, y tiene una duración aproximada de cuatro horas.
Cada décimo cuesta 20 euros
La magnitud del sorteo es importante: consta de 198 series, cada una con 100.000 billetes. El precio de un número completo es de 39.600 euros, mientras que cada billete cuesta 200 euros y se divide en décimos de 20 euros. El total de la emisión asciende a 3.960 millones de euros, de los cuales el 70% se destina a premios, alcanzando los 2.772 millones de euros.
Cada serie reparte 14 millones en premios, y en total se distribuyen 30.301.920 premios. En el bombo grande se introducen 100.000 bolas de números, y en el pequeño, 1.807 bolas de premios, dando vida a uno de los sorteos más emblemáticos del mundo.
En Plasencia hay un mostrador que manda, y al frente está José, todo un referente para los amantes del buen comer. Su escaparate no tiene rival y lo deja claro desde el primer vistazo: aquí el cachopo es ley. Carne de calidad, queso en su punto y jamón del bueno se unen en su especialidad, el famoso cachopo ‘full equip’, una auténtica declaración de intenciones. Elaboraciones contundentes, producto bien elegido y mucho oficio detrás de cada plato. Charlamos con José, el rey del mostrador, para descubrir por qué sus cachopos son, sencillamente, de escándalo.