IMPUESTOS
FACUA lamenta la vuelta del IVA de la luz al 21% y pide fijar un tipo reducido permanente
La asociación reclama al Gobierno una reforma estable para abaratar la factura eléctrica tras el fin de las rebajas fiscales ligadas a la inflación
FACUA-Consumidores en Acción ha lamentado la subida del IVA de la luz al 21% a partir de este 1 de junio y ha instado al Gobierno a aprobar un tipo reducido permanente para este suministro básico. La organización considera que la electricidad no debería estar gravada con el tipo impositivo más alto debido a su carácter esencial para los hogares.
La recuperación del IVA al 21%, junto con el restablecimiento de otros impuestos como el Impuesto Especial de la Electricidad, se produce tras el fin de las medidas fiscales extraordinarias aprobadas por el Ejecutivo en el contexto del encarecimiento energético derivado del conflicto en Oriente Medio. Estas rebajas estaban condicionadas a la evolución de la inflación y han decaído automáticamente al moderarse los precios en abril.
FACUA sostiene que esta situación supone un nuevo golpe para la economía doméstica y defiende que la reducción del IVA debería consolidarse de forma estructural. A su juicio, la pérdida de ingresos públicos que implicaría rebajar este impuesto podría compensarse mediante una mayor carga fiscal sobre las grandes empresas, evitando así recortes en servicios esenciales como la sanidad o la educación.
Además de esta reivindicación histórica, la asociación propone otras medidas para abaratar la factura eléctrica. Entre ellas, reclama que las energías nuclear e hidroeléctrica salgan del actual sistema marginalista de fijación de precios y pasen a regirse por tarifas reguladas a largo plazo, con el objetivo de evitar los denominados "beneficios caídos del cielo".
Promover el bono social eléctrico
FACUA también insiste en la necesidad de impulsar campañas informativas para promover el bono social eléctrico, ya que, según denuncia, una gran parte de los potenciales beneficiarios no lo solicita por desconocimiento o por creer que no cumple los requisitos.
Por último, la organización pide fomentar la optimización de la potencia contratada en los hogares. Según sus cálculos, los consumidores pagan cerca de mil millones de euros al año de más por tener una potencia superior a la que realmente necesitan en sus contratos energéticos.
