ORGULLO LGBTIAQ+
Un cine y unas ficciones donde vernos todes
El Informe ODA 2026 analiza 125 películas y 91 series de 2025 y confirma que la representación de colectivos minorizados se ha estancado.
Hay un momento en el que una deja de esperar que la pantalla le devuelva algo parecido a la realidad. No es resignación exactamente. Es que dónde están, por ejemplo, las mujeres de 50. O dónde una de sus mejores amigas, con discapacidad. O dónde sus amigues. No es resignación: es que el audiovisual español tiene una idea muy particular de quién existe y quién no. El Informe ODA 2026, que presentó el pasado 17 de junio en Madrid el Observatorio de la Diversidad en los Medios Audiovisuales, pone cifras a esa sospecha.
El estudio analiza 125 películas y 91 temporadas de series españolas de 2025 y el diagnóstico es tan claro como incómodo: la representación se ha estancado. Los personajes LGBTIQA+ son el 10,07 % del total, prácticamente lo mismo que en 2024. Los personajes racializados han bajado casi tres puntos, hasta el 9,98 %. Y cuando aparecen, lo hacen con frecuencia encadenados a los mismos roles: la voz de la conciencia del protagonista blanco, el salvado por la salvadora blanca, el cuerpo que sufre para que otro aprenda.
Este año, ODA ha incorporado un apartado sobre clase social. Los datos son, si cabe, más reveladores que los anteriores. La clase media fagocita casi la mitad de los personajes de cine y series, mientras la crisis de la vivienda —esa que existe fuera de las pantallas, en la vida de casi todo el mundo— sigue prácticamente ausente, aunque comienza a vislumbrarse. Los personajes viven en casas grandes independientemente de lo que ganen. La ficción española, en general, no sabe muy bien cómo vive la gente. O es que en España todo el mundo cobra 6000 euros al mes de base y no nos hemos enterado aún.
Hay excepciones, y el informe las nombra. Sorda, con una protagonista interpretada por Miriam Garlo, actriz con la misma discapacidad que su personaje, construye un relato complejo que no reduce a nadie a su condición. Los tortuga muestra cómo la clase lo condiciona todo, incluido el duelo. Son las excepciones que confirman una regla que la industria lleva años sin querer leer.
El Informe ODA no es un reproche. Es, como explica su directora de investigación, Paula Serna, una demostración de que la ficción tiene capacidad para transformar imaginarios y cambiar vidas reales. El problema es que esa capacidad, en su mayor parte, sigue sin usarse.
Ah: la foto es de Te estoy amando locamente, que es de antes del informe, pero se proyecta esta tarde en Mérida, a las 20:30 horas, con Lola Buzón y coloquio. Será en el Centro Cultural Santo Domingo.


