IDIOMA
Un estudio sitúa a Bad Bunny como motor de la expansión global del español
La investigadora María Lourdes Moreno Cazalla examina cómo la música digital ha convertido al artista puertorriqueño en un caso de estudio sobre la circulación internacional del idioma.
Las canciones de Bad Bunny llevan años atravesando fronteras, acumulando escuchas y colándose en listas de reproducción de todo el mundo. Desde Japón a Marruecos. Ahora, ese recorrido ha llegado también a la universidad. El estudio Del artista al sistema: Bad Bunny y la circulación global del español en la música digital, elaborado por el Observatorio Nebrija del Español (ONE), utiliza el caso del artista puertorriqueño para observar cómo se mueve hoy el español dentro del ecosistema musical global.
La investigación, firmada por la doctora en Comunicación María Lourdes Moreno Cazalla, con quien charlamos hasta de La Casita de Bad Bunny, sostiene que el interés del fenómeno va más allá de la popularidad del cantante. El trabajo plantea que Bad Bunny opera dentro de un sistema capaz de amplificar la presencia internacional del español a través de plataformas digitales, algoritmos de recomendación y comunidades de oyentes repartidas por distintos países. Por ello, el estudio lo define como un "embajador imperfecto" del idioma: alguien que contribuye a su difusión global sin hacerlo como objetivo declarado.
El informe analiza la trayectoria del artista entre 2016 y 2026 y recoge datos sobre el comportamiento de su catálogo en plataformas como Spotify o Apple Music. Entre otros aspectos, destaca la presencia de canciones íntegramente en español en mercados no hispanohablantes y el interés que determinados temas han despertado en países como Alemania, Francia, Italia, Japón o Corea del Sur. Según los investigadores, estos movimientos permiten observar formas de circulación internacional del español que no dependen necesariamente de intermediarios anglófonos.
El estudio también introduce una matización. Aunque la proyección internacional del catálogo es amplia, la mayor parte de la audiencia del artista sigue concentrándose en Latinoamérica, España y Estados Unidos. Por ello, la investigación distingue entre la expansión internacional de la música en español y la composición real de las audiencias que la consumen.
Entre sus conclusiones, el trabajo sostiene que el éxito musical en la era del streaming ya no depende únicamente de los lanzamientos puntuales. Las canciones conviven en las plataformas, se reactivan mediante recomendaciones, búsquedas o viralizaciones y continúan generando nuevas escuchas mucho tiempo después de su publicación. En ese contexto, el caso de Bad Bunny sirve al Observatorio Nebrija del Español para estudiar cómo una lengua circula, se escucha y encuentra nuevos espacios en la cultura digital contemporánea.
