GASTRONOMÍA FESTIVA

¿Romería o jira? El lenguaje de las fiestas del campo en Extremadura

Aunque en la región solemos usarlos como sinónimos. ambos términos tienen origen y connotaciones diferentes

Nieves Ibarrondo
22 Mayo 2026, 10:42 | Actualizado 22 Mayo 2026, 11:26

En Extremadura, el calendario no solo se mide en meses o estaciones. También se computa en el almanaque festivo del campo. Y en esa forma de vivir el tiempo aparece una duda recurrente: ¿vamos de romería o de jira?

La respuesta no siempre es clara. En la mayoría de los casos ambos términos se usan como sinónimos, pero no significan exactamente lo mismo. La romería suele tener un origen religioso, ligada a una ermita, un santo o una imagen en procesión. La jira, en cambio, remite más a la salida festiva al campo, al encuentro social y a la comida compartida.

Pero cuando llega la fecha, la teoría se mezcla con la práctica.

La primavera es el gran arranque de las celebraciones en Extremadura. Entre abril y mayo, el campo se llena de vida y de mesas improvisadas bajo encinas y alcornoques. Si hablamos de romerías, San Isidro se marca en rojo en casi un centenar de pueblos de la provincia pacense. Bótoa en Badajoz, la Virgen del Puerto en Plasencia, la de Argeme en Coria, la Virgen del Salobrar en Jaraíz de la Vera o la de Valdefuentes en Montehermoso convierten el entorno rural en un punto de encuentro para miles de personas.

En cuanto a las jiras, la de Pascua en Guareña, la de Villanueva de la Serena, Navas del Madroño o Alcuéscar son citas ineludibles para sus vecinos. En Aceuchal, con un enfoque más práctico, conviven ambas denominaciones en la fórmula “Romería de la Jira”.

De lo que no hay discusión es de que se trata del momento de las grandes comidas al aire libre, donde tradición y gastronomía popular van de la mano: tortillas de patatas, empanadas caseras y hornazos, embutidos ibéricos como chorizo, salchichón o lomo, quesos de oveja y cabra, y como colofón, dulces caseros.

Porque, romería o jira, ¿qué celebración no gira en torno a la mesa? Al final no hablamos solo de una reunión con un propósito festivo, sino de una forma de entender el mundo y, entre bocado y bocado, construir recuerdos.