Las nuevas tecnologias y la formación despuntan como soluciones para el vino y el aceite

Juan Carlos Blasco Serrano

La digitalización, la tecnificación del campo y el relevo generacional marcan la senda para que el sector vitivinícola y el oleícola afronten con cierta esperanza el actual escenario de cambio, causado por las políticas arancelarias y las tensiones derivadas por la Guerra en Oriente Medio. Una situación que ha provocado la caída del comercio mundial de estos artículos agroalimentarios.

Sin embargo, las nuevas tecnologías se ofrecen de nuevo como herramientas que puedan aportar soluciones ya que reducen costes, ahorran agua y energía, anticipan decisiones y mejoran la productividad. Mientras, cooperativas, startups y la formación dirigida a jóvenes son útiles apoyos para adaptar el modelo productivo y mantener la competitividad sin renunciar al territorio ni a la calidad. La Fundación Europea para la Innovación colabora en su difusión.