PREVENCIÓN

La Vera busca adelantarse al fuego con un plan forestal para proteger 20 localidades

La estrategia actuará en las zonas periurbanas, ofrecerá asesoramiento a los propietarios y pretende reducir el combustible antes de la próxima temporada de peligro alto 

Canal Extremadura

25 Agosto 2026, 07:42 | Actualizado 25 Agosto 2026, 08:04

«Los bosques sostienen más de lo que imaginamos». «No heredamos los paisajes para verlos arder». «A este paso no vamos a tener un mañana. Hay que actuar ya».

Son algunos de los mensajes con los que la Mancomunidad Intermunicipal de La Vera ha puesto en marcha este verano una campaña de concienciación para preparar a la comarca frente a uno de sus mayores riesgos: los incendios forestales. El objetivo es que la prevención no empiece cuando aparece el fuego, sino mucho antes.

La iniciativa se integra en un Plan Estratégico de Gestión Forestal que pretende implicar a toda la comarca y que tendrá como uno de sus principales campos de actuación las áreas periurbanas, las zonas que rodean a los núcleos de población. La estrategia abarca los 19 municipios de La Vera y la entidad local menor de Valdeíñigos, lo que supone actuar de manera coordinada en 20 localidades.

La dimensión del problema explica la urgencia. Según los datos manejados por la Mancomunidad, unas 6.000 hectáreas han ardido en La Vera durante los últimos seis años. Ante este escenario, la propuesta busca cambiar el enfoque: no limitarse a combatir las llamas cuando ya se han propagado, sino actuar previamente sobre el territorio para dificultar la propagación del fuego y reducir el riesgo para las poblaciones.

Una de las prioridades será trabajar en las áreas periurbanas, con un ámbito de actuación que se sitúa aproximadamente entre los 200 y los 400 metros alrededor de los núcleos de población, en función de las características y la clasificación de cada terreno. Estas zonas tienen una importancia especial porque constituyen el espacio de transición entre las viviendas y el terreno forestal y pueden resultar determinantes para evitar que un incendio alcance las poblaciones.

El plan no pretende, sin embargo, reducir la gestión forestal únicamente al desbroce. Contempla una estrategia basada en el análisis, la planificación y las actividades agro-silvo-pastorales para conseguir un paisaje más resistente frente a los incendios. La idea es recuperar una gestión activa del territorio, favoreciendo también el mantenimiento de pastos y aprovechamientos que contribuyan a reducir la continuidad de la vegetación.

La propia campaña de la Mancomunidad pone el foco en la necesidad de que vuelvan a tener protagonismo las actividades ganaderas y los pastos. «Para que vuelvan las cabras y las vacas a nuestras montañas necesitamos que nuestros pastos vuelvan a ser visibles», señala uno de los mensajes difundidos este verano.

Y en esa tarea los propietarios particulares tendrán un papel fundamental. La Mancomunidad está actualmente recopilando información sobre fincas cuyos propietarios no pueden asumir su gestión. Quienes necesiten apoyo pueden comunicar en su ayuntamiento el número de parcela y polígono para que los terrenos puedan ser localizados e incorporados al proceso de trabajo.

Las primeras reuniones con la población y las empresas están previstas a partir de septiembre, con el objetivo de explicar la estrategia, conocer las necesidades de cada zona y avanzar en las actuaciones necesarias.

Durante los próximos tres años, además, habrá apoyo técnico para acompañar a los propietarios, resolver dudas y orientar sobre las actuaciones necesarias en cada finca. El objetivo es facilitar que las obligaciones de prevención puedan cumplirse y que las actuaciones se hagan de forma coordinada, evitando que cada propietario tenga que enfrentarse por separado a un problema que afecta al conjunto del territorio.

En paralelo, la comarca cuenta desde este año con una Asociación de Empresas Forestales de La Vera, creada para agrupar al sector y facilitar la colaboración entre empresas, ayuntamientos y propietarios. La nueva asociación pretende facilitar la realización de trabajos forestales, especialmente en terrenos privados y zonas de difícil acceso, y apuesta también por generar actividad y empleo local durante todo el año.

Las empresas vinculadas a esta iniciativa disponen además de distintas herramientas para trabajar en terrenos complicados, como maquinaria teledirigida para realizar desbroces en zonas de elevada pendiente, junto a métodos tradicionales como la tracción animal para determinadas actuaciones forestales.

La estrategia cuenta además con un marco de trabajo institucional más amplio. La Junta de Extremadura y la Universidad de Extremadura suscribieron en 2025 un convenio para el diseño de una estrategia específica de prevención de incendios en la comarca de La Vera, incluida dentro de la Zona de Alto Riesgo Vera-Tiétar. El proyecto contempla un periodo de ejecución de 36 meses y aborda, entre otras cuestiones, la prevención en las zonas periurbanas, la autoprotección de lugares vulnerables, el impulso de aprovechamientos forestales y pascícolas y la participación social y sensibilización.

Ahora el reto es trasladar todo ese planteamiento al territorio. Por eso la Mancomunidad ha elegido este verano para lanzar una campaña que habla directamente a vecinos, propietarios, ganaderos, empresas y administraciones. «Estamos perdiendo la percepción de que debemos trabajar entre todos», es una de las ideas que vertebra la iniciativa.

Porque el objetivo va más allá de mantener limpia una finca. Un incendio no afecta únicamente al monte: puede poner en riesgo viviendas, caminos, explotaciones, actividad económica, patrimonio y, en definitiva, a toda una comunidad.

«El fuego destruye, la comunidad protege».

Y septiembre marcará el siguiente paso: comenzarán las reuniones con la población y las empresas para convertir esa llamada a la prevención en actuaciones concretas sobre el territorio. La Vera quiere llegar a la próxima temporada de peligro alto con una parte de los deberes hechos: menor carga de combustible alrededor de sus pueblos, más propietarios acompañados y una comarca preparada para que el próximo fuego no termine en catástrofe.