TRADICIÓN

Salvatierra de los Barros vuelve a poner voz a sus campanas con un concurso único en Extremadura

Una decena de campaneros participará el domingo en el XVII Concurso Manolo Bermejo, que reunirá también a unos 30 participantes en su convivencia anual

canal extremadura

9 Septiembre 2026, 07:49 | Actualizado 9 Septiembre 2026, 07:56

Salvatierra de los Barros volverá a convertir este domingo su torre en escenario del XVII Concurso de Campanas Manolo Bermejo, el único certamen formal de estas características que se celebra en Extremadura. Una decena de campaneros competirá en una cita que reúne tradición, técnica y memoria y que contará también con participantes llegados de La Rioja, Zamora y distintas localidades extremeñas.

El concurso comenzará a las 19:00 horas, coincidiendo con el toque de campanas que anuncia la misa. Cada participante tendrá tres minutos para realizar su intervención, mientras un jurado situado a pie de torre valorará distintos aspectos del repique, entre ellos la intensidad, la armonía y la conservación del toque tradicional de Salvatierra de los Barros.

Porque cada toque es diferente. Los propios campaneros explican que «cada campana es una persona diferente» y que llegan incluso a darle su propio nombre cuando la tocan. Una forma de entender una tradición en la que el sonido no depende únicamente de la campana, sino también de quien la hace sonar.

«Cada pueblo tiene su toque», señalan. Y no es solo una manera de hablar. Durante siglos, las campanas funcionaron como un auténtico sistema de comunicación para las comunidades rurales. Los vecinos podían reconocer, a través de los diferentes repiques, si se anunciaba una celebración, un funeral, una misa o incluso situaciones de emergencia como un incendio. Cada localidad desarrolló sus propios códigos y formas de interpretar esos sonidos.

Por eso, el toque manual requiere mucho más que fuerza o rapidez. El campanero necesita conocer la acústica de cada campana, su tamaño, su sonido y las técnicas de repique, además de dominar los movimientos necesarios para conseguir cada toque. La propia UNESCO define esta práctica como un lenguaje y destaca que sus diferentes estilos están ligados a la identidad y a la historia de las comunidades.

Ese conocimiento se ha transmitido tradicionalmente de unas generaciones a otras, muchas veces mediante la práctica directa y dentro de las propias familias o asociaciones de campaneros. La mecanización de los campanarios hizo que muchos de estos toques dejaran de ejecutarse manualmente, de ahí la importancia de quienes siguen recuperándolos y enseñándolos.

El toque manual de campanas fue reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2022, precisamente por su valor como forma de expresión y comunicación y por su relación con la identidad colectiva de los pueblos.

En Salvatierra de los Barros, esa tradición tiene además una particularidad: el concurso no busca únicamente premiar al campanero que consiga el repique más espectacular, sino valorar la conservación del toque tradicional de la localidad. De esta forma, la competición se convierte también en una manera de transmitir y preservar una forma concreta de hacer sonar las campanas.

La jornada servirá además como punto de encuentro para los campaneros de la región. Alrededor de 30 participantes acudirán a Salvatierra para la convivencia anual de la Asociación Cultural de Campaneros de Extremadura, que aprovecha esta cita para reunir a personas vinculadas a esta tradición.

Durante unas horas, la torre de Salvatierra volverá así a hablar a través de sus campanas. Cada campanero tendrá tres minutos para hacerlo a su manera, pero con un objetivo común: que cada pueblo pueda seguir reconociéndose en su propio toque.