Aunque el agua sale ya transparente, aún no es potable. Se debe a que la lluvia arrastró hasta los acuíferos la ceniza y la maleza del gran fuego de mediados de mayo
En Zorita no bajaron de los 27 grados durante la noche. En Alcuéscar, Cañamero, Trujillo y Jaraicejo se registraron mínimas por encima de los 25 grados