TURISMO DE CAZA
Cazadores canarios eligen Extremadura para disfrutar de jornadas de caza en La Atalaya
Cada temporada son numerosos los aficionados llegados desde Canarias que viajan hasta Extremadura atraídos por la calidad cinegética, el paisaje y el ambiente rural que ofrecen cotos como La Atalaya.
Ubicado en un entorno privilegiado junto a los riberos del Tajo, el coto La Atalaya destaca por sus amplios terrenos, la diversidad de sus paisajes y la calidad de sus jornadas de caza menor. Estas características han convertido este enclave extremeño en uno de los destinos habituales para grupos de cazadores procedentes de Canarias.
Los aficionados valoran especialmente la amplitud del terreno, la posibilidad de disfrutar de largas jornadas en el campo y la presencia de perdices fuertes y de vuelos exigentes en un entorno natural muy distinto al de las islas.
Turismo cinegético y convivencia rural
Los desplazamientos de cazadores canarios generan además un importante movimiento económico en numerosos municipios rurales. Hoteles, restaurantes, casas rurales, gasolineras y pequeños negocios locales reciben cada temporada la llegada de grupos que permanecen varios días disfrutando de la actividad cinegética y del entorno extremeño.
La caza como motor económico en el medio rural
Gestores y organizadores recuerdan que la actividad cinegética sigue siendo una fuente importante de empleo y movimiento económico en muchas zonas rurales de Extremadura. La llegada de cazadores de otras comunidades ayuda además a mantener viva la actividad en pueblos vinculados históricamente al campo y a la naturaleza.
La combinación entre paisaje, tradición y calidad cinegética continúa situando a Extremadura como uno de los grandes destinos nacionales para la caza menor, con cotos como La Atalaya consolidándose temporada tras temporada entre los aficionados llegados desde Canarias.


