AGUARDO DEL JABALÍ
El aguardo al jabalí, una espera marcada por la paciencia
Antes de ocupar el puesto, empieza el verdadero aguardo: estudiar el terreno, leer las señales y conocer la dirección del aire puede marcar la diferencia.
NovaToma Aguardo de jabalí
Huellas, hozaduras y nuevas marcas alrededor del comedero permiten saber si el jabalí sigue utilizando la zona. Cada rastro aporta información y ayuda a preparar una nueva espera con la mirada puesta en ese viejo navajero.
Silencio y paciencia en el puesto
Una vez colocado, toca esperar. El aire de cara, los movimientos controlados y la capacidad de permanecer en silencio son fundamentales para no delatar nuestra presencia. El monte decide cuándo llega el momento.
Un lance que decidió respetar
En la última espera, Manuel tuvo la oportunidad de realizar el lance, pero decidió respetarlo al considerar que el cochino era joven y apenas tenía trofeo. Una decisión que forma parte también de la esencia de la caza.
Una nueva espera, la misma ilusión
Ahora toca volver al campo, revisar los puestos y comprobar qué nuevas señales han dejado los ungulados. Otra noche de espera con el rifle preparado y una esperanza clara: que esta vez sea un buen ejemplar quien aparezca frente al puesto.