MEDIA VEDA

La gestión de la tórtola: un trabajo que comienza mucho antes de la media veda

Detrás de cada jornada hay meses de trabajo en el campo. Comederos, siembras, agua y refugios ayudan a mejorar el hábitat y favorecen la presencia de las aves durante los meses más duros del verano.

NovaToma Gestión de la tórtola

14 Octubre 2026, 16:12 | Actualizado 19 Octubre 2026, 19:00

Alimento, agua y refugio

Como nos cuenta Jorge, gestionar no consiste únicamente en proporcionar alimento. También es fundamental mantener espacios tranquilos donde torcaces, tórtolas y otras especies puedan descansar, refugiarse y encontrar las condiciones necesarias para permanecer en el territorio.

Durante el verano, las altas temperaturas y la escasez de agua convierten estos recursos en elementos especialmente importantes. Por eso, el trabajo de los cazadores y gestores comienza mucho antes de que llegue la media veda y requiere dedicación durante buena parte del año.

Un apoyo para las aves migratorias

Para especies como la tórtola europea, que realiza largos desplazamientos entre sus áreas de reproducción e invernada, la disponibilidad de alimento y de hábitats adecuados puede resultar importante a lo largo de su ciclo migratorio.

Por su parte, las poblaciones sedentarias también necesitan espacios donde encontrar recursos y tranquilidad. Conservar estos enclaves contribuye a mantener la diversidad de aves que habitan nuestros campos.

El PIRTE: ciencia y conservación

En Extremadura, el PIRTE (Plan Integral de Recuperación de la Tórtola Europea) trabaja para mejorar el conocimiento de esta especie y contribuir a su recuperación. A través de censos, seguimiento científico y actuaciones sobre el hábitat, el proyecto busca aportar información útil para orientar las medidas de gestión.

La colaboración entre cazadores, gestores, investigadores y entidades como la Fundación Artemisan, junto con la participación de la Universidad de Extremadura, pone de manifiesto la importancia de unir el conocimiento científico con la experiencia sobre el terreno.

Gestionar hoy para conservar mañana

La conservación de las aves exige mucho más que actuaciones puntuales. Requiere planificación, seguimiento y compromiso con el hábitat durante todo el año. La disponibilidad de alimento, agua y refugio es una parte de ese trabajo, que debe complementarse con el estudio de las poblaciones y la evaluación de los resultados.

Porque detrás de la media veda hay mucho más que una jornada: hay meses de trabajo, conocimiento del campo y esfuerzo por conservar nuestras aves.