LA BOLA NEGRA

El montador extremeño de La bola negra: "Esta película nos ayuda a entender nuestro pasado"

Alberto Gutiérrez, con orígenes en la localidad cacereña de Portaje, analiza las claves del éxito de La bola negra y rinde culto a la memoria de sus raíces.

Summa y Elástica films El extremeño Alberto Gutierrez, montador de La Bola Negra

8 Octubre 2026, 14:24 | Actualizado 8 Octubre 2026, 18:36

Con apenas diez días en la cartelera, La bola negra se ha consolidado como un fenómeno de masas en las salas de cine españolas. 

Sin embargo, tras la dirección de Javier Calvo y Javier Ambrossi existe una figura clave en la sombra: Alberto Gutiérrez, a quien en el sector ya apodan cariñosamente como el «tercer Javi».

Formado en la ESCAC y con más de una década de trabajo conjunto junto a los directores en éxitos como Paquita Salas, La Veneno o La Mesías, Gutiérrez se enfrentó al reto de sintetizar cerca de 100 horas de metraje bruto en una primera versión de casi cinco horas, hasta moldear el montaje final de dos horas y media.

"Es como hacer un puzle; empiezas por las esquinas y vas completándolo poco a poco", explica el editor, que confiesa haber revisado la versión definitiva más de 50 veces.

Memoria, emigración y la huella del pasado

Nacido en Barcelona fruto de la emigración extremeña de sus padres y abuelos, Gutiérrez mantiene un estrecho vínculo vital con Portaje (Cáceres), la localidad a la que regresa habitualmente desde la infancia para desconectar.

Para el montador, la temática central de la cinta resuena con fuerza en su propia historia familiar y en la de la región: "La película habla de la importancia de la memoria, de entender lo que fueron nuestros abuelos e interesarnos por el pasado para no repetir los mismos errores".

Un pilar fundamental en su vida fue su abuela Ignacia, quien tras las secuelas de la Guerra Civil se formó como maestra para regresar a Portaje y alfabetizar tanto a niños como a adultos, contribuyendo al progreso de la comunidad rural.

Un legado de superación y arraigo que el profesional extremeño reivindica mientras vive uno de los momentos más dulces de su carrera en la industria audiovisual.