EXTREMADURA PLATÓ DE CINE

Guadalupe, 70 años de un canto que cambió su historia

Se cumplen 7 décadas del rodaje de El pequeño ruiseñor, la película que lanzaría a la fama a Joselito y La Puebla

Nieves Ibarrondo
26 Mayo 2026, 07:33 | Actualizado 26 Mayo 2026, 08:16

En el verano de 1956, las piedras del Real Monasterio de Guadalupe se convirtieron en el escenario principal de El pequeño ruiseñor. Allí, entre claustros, capillas y silencios monásticos, se rodó casi íntegramente la película que marcaría el inicio de la fama de Joselito y que llevaría el nombre de este rincón extremeño a las pantallas de medio mundo.

Setenta años después, el tiempo ha cambiado el sonido de las calles, pero no ha borrado la memoria de aquellos días. Guadalupe ya no escucha el eco de los caldereros ni el trajín constante de un pueblo volcado en la vida rural. Hoy es un destino patrimonial, de turismo tranquilo y peregrinaciones, donde el monasterio sigue siendo el corazón espiritual y cultural de la villa.

Pero en 1956, aquel mismo espacio vivía una transformación inesperada: un niño de 13 años,(al menos en los papeles), con voz prodigiosa y mirada sorprendida, recorría los pasillos del monasterio convertido en protagonista de una historia que mezclaba música, fe y cine y que marcó a toda una generación.
El propio Joselito recuerda aquellos días como algo irrepetible. “Fue una experiencia inolvidable. Guadalupe me dio la fama mundialmente. Y eso lo he guardado siempre en mi corazón. Mis principios no pudieron ser mejores”, nos confesaba. 

Entre todas las vivencias de aquel rodaje, hay una que permanece especialmente grabada en su memoria. “Cuando el prior del Monasterio me llevó para que besara el manto de la Virgen”, subraya. 

Y no sólo para su protagonista, a quien le cambió la vida, ni para aquellos vecinos de La Puebla que aún hoy evocan con cariño y nostalgia aquellos días de rodaje. Mientras todo ha cambiado a su alrededor, permanece inmutable, eterno, el corazón de la historia: el Real Monasterio de Guadalupe, Patrimonio de la Humanidad desde 1993, testigo silencioso del paso del tiempo, ajeno al ruido de las décadas y fiel guardián de todas las historias que se silencian entre sus muros.

(El pequeño ruiseñor se emitirá este sábado en Canal Extremadura)