HISTORIA VIVA DE BARRIO
Las maravillas de Carmen Núñez en Badajoz
Carmen prácticamente nació detrás del mostrador de “Las Maravillas”. Cuando tomó las riendas fue ampliando el negocio para adaptarse a los nuevos tiempos, ropa interior, de calle… Una vez jubilada, su
En Badajoz hay historias que son mucho más que un negocio… son vida. Y la de Carmen Núñez es una de ellas. Con 73 años, sigue siendo pura energía: cercana, divertida, con esa forma de hablar tan suya que mezcla ternura y carácter de toda la vida. Durante más de medio siglo, la mercería “Las Maravillas”, en Pardaleras, fue mucho más que una tienda. Fue punto de encuentro, lugar de confidencias y escenario cotidiano de varias generaciones. Y Carmen, criada entre hilos, botones y carretes, acabó convirtiéndose en el alma del negocio, heredando no solo el mostrador, sino también el trato cercano que marcó a tantas clientas. Desde niña tuvo claro que ese era su sitio. Mientras otros jugaban, ella aprendía a atender, a escuchar y a vender… siempre con una sonrisa. Porque para Carmen, tratar bien a la gente nunca fue una estrategia, sino algo natural. Tras toda una vida dedicada al comercio y a su familia, la jubilación no fue fácil. Pero lejos de quedarse parada, ha sabido reinventarse. Hoy presume de agenda llena: actividades, baile, deporte y nuevas amistades en el Hogar de Mayores. Una etapa que, como ella misma dice, le ha devuelto las ganas de vivir. Porque Carmen es una mujer veterana de la vida que sigue demostrando que las ganas, la actitud y la alegría no tienen edad.


