FOTÓGRAFO

Retrato de una vida tras el carrete: Flores, el fotógrafo que documentó la memoria de Extremadura

Tras más de medio siglo cámara en mano, Florencio González custodia un archivo histórico con miles de imágenes que recorren la actualidad, la cultura y los sucesos de la región.

Redacción Conexión Extremadura Florencio González, un fotoperiodista extremeño una memoria única.

7 Octubre 2026, 13:19 | Actualizado 8 Octubre 2026, 18:22

De la fotografía ambulante al fotoperiodismo de prensa

Con 72 años y una trayectoria que supera el medio siglo de profesión, Florencio González Alfonso, conocido popularmente como "Flores", encarna el testimonio gráfico de la Extremadura reciente. Su relación con la imagen se inició en el ámbito familiar, aprendiendo el oficio de su padre, que fue fotógrafo ambulante, y de su tío, retratista de galería. Con solo nueve años ya colaboraba en el revelado manual dentro del cuarto oscuro, una experiencia práctica que precedió a su debut profesional a los 19 años tras asumir la dirección del estudio familiar.  

Independencia y cobertura de los grandes hitos

Su paso de la fotografía social al fotoperiodismo se consolidó en las páginas de El Periódico Extremadura y Diario Hoy, antes de convertirse en corresponsal de la Agencia EFE durante 25 años para Badajoz y el Alentejo portugués. Para mantener la autoría sobre sus negativos, rechazó integrar la plantilla fija y optó por una fórmula de trabajo autónomo. A lo largo de más de dos décadas de labor informativa, su cámara registró desde acontecimientos de alcance institucional, como las visitas de la Casa Real o la colocación de la primera piedra del Puente Real de Badajoz, hasta sucesos de enorme impacto social, como la tragedia de Puerto Hurraco, graves accidentes de aviación militar o las inundaciones en la capital pacense.  

Un legado de 120.000 imágenes para la historia

Tras retirarse de la primera línea debido a problemas de salud derivados de la exigencia diaria de la prensa, Flores enfoca su actividad en la ordenación y conservación de su legado gráfico. Su archivo personal supera las 120.000 fotografías clasificadas por temáticas y fechas. Parte de este patrimonio se encuentra depositado en el Centro de Documentación y de la Imagen de Extremadura (CDIEX) y en la Fundación CB, mientras el propio fotógrafo culmina la edición de varios libros monográficos dedicados a la cultura, la política y la tauromaquia en la región.