VINOS SINGULARES
De un sueño familiar a una bodega de vinos singulares
Esta firma almendralejense nació del deseo de un agricultor de crear su propia marca para defender la calidad de sus uvas y hoy sus hijos elaboran vinos ecológicos con variedades autóctonas
Canal Extremadura La apuesta por la diferenciación ha llevado a Leneus también fuera de España. Sus vinos se comercializan actualmente en Reino Unido, Bélgica, Alemania, Hong Kong, Mónaco y Portugal
Nació de un sueño que su fundador no llegó a ver cumplido. Ángel Fuentes Díaz, agricultor y emprendedor, siempre decía a sus hijos que algún día tendrían su propia bodega para poder defender la calidad de los frutos de sus viñedos. Una enfermedad acabó con su vida demasiado pronto, pero su familia decidió continuar aquel proyecto.
Así nació en 2003 una bodega familiar que sus hijos han convertido en una apuesta por elaborar vinos con identidad propia, respetando el viñedo y buscando nuevas formas de expresar las características de la tierra extremeña.
En 2017, tras la jubilación de su madre, Miguel, Ángel y Marifé Fuentes tomaron el relevo y dieron un nuevo impulso a la comercialización de sus vinos bajo la marca Leneus. Su filosofía parte de una idea sencilla: escuchar al viñedo y dejar que cada parcela y cada variedad tengan algo que decir.
Trabajan con uva ecológica y variedades autóctonas, como la Cayetana, buscando potenciar las características propias de la materia prima y conseguir vinos singulares. Una forma de trabajar que combina tradición e innovación y que les ha llevado también a experimentar con elaboraciones poco habituales.
Entre ellas están un vino blanco elaborado con Cayetana y aloe vera y un tinto de Tempranillo y reishi, dos propuestas con las que la bodega busca explorar nuevas posibilidades sin perder de vista el origen de sus vinos. Este último recibió además una Medalla de Oro en el certamen internacional Arabel, celebrado en Lisboa.
La apuesta por la diferenciación ha llevado a Leneus también fuera de España. Sus vinos se comercializan actualmente en Reino Unido, Bélgica, Alemania, Hong Kong, Mónaco y Portugal, mientras la familia trabaja en nuevos proyectos vinculados al vino, la gastronomía y la cultura.
Uno de ellos es ‘Jardines Colgantes’, una propuesta que pretende convertir el entorno de la bodega en un espacio de descanso, gastronomía y ocio junto a la A-66. El otro, ‘Maridarte’, busca unir vino y arte y apoyar a artistas extremeños.
Todo forma parte de una misma manera de entender el negocio familiar: hacer que el vino sea algo más que una bebida y que cada botella pueda contar una historia.