NATURALEZA

El Chorrerón de Moraleja, un paisaje de agua, leyendas y estrellas

Este rincón del Árrago combina biodiversidad, patrimonio y arte local con un cielo privilegiado para disfrutar del astroturismo

Canal Extremadura El curso del Árrago encuentra en este punto las formaciones de pizarra y crea una cascada que da nombre al lugar

11 Septiembre 2026, 07:33 | Actualizado 11 Septiembre 2026, 07:48

El agua del río Árrago marca el camino, la vegetación envuelve sus orillas, las pinturas cuentan historias y, cuando cae la noche, las estrellas toman el relevo. El Chorrerón de Moraleja concentra en un mismo paisaje naturaleza, biodiversidad, patrimonio, arte y astroturismo, convirtiendo este rincón en un lugar para descubrir tanto con la luz del día como bajo el cielo nocturno.

El salto de agua es uno de los grandes protagonistas del paraje. El curso del Árrago encuentra en este punto las formaciones de pizarra y crea una cascada que da nombre al lugar. A su alrededor se extiende un paisaje en el que el agua y la vegetación de ribera conviven con la dehesa, creando distintos ambientes naturales en un espacio relativamente reducido.

Un refugio para la biodiversidad

Esa variedad de paisajes se traduce también en una importante riqueza natural. El entorno del Chorrerón ofrece refugio y alimento a numerosas especies y constituye un espacio especialmente interesante para la observación de aves.

El río y su vegetación de ribera aportan un hábitat diferente al de las zonas abiertas de dehesa, mientras que los árboles y matorrales sirven de cobijo a la fauna. El agua se convierte así en un corredor de vida que atraviesa el paisaje y explica buena parte de la biodiversidad que puede encontrarse en este enclave.

El Chorrerón está considerado además un Punto de Interés Ornitológico, lo que convierte la observación de aves en otra de las posibilidades para disfrutar del recorrido. Rapaces y otras especies ligadas a los distintos ecosistemas del entorno forman parte de ese patrimonio natural que muchas veces pasa desapercibido cuando la mirada se centra únicamente en la cascada.

Para quienes recorren el paraje con calma, el atractivo está precisamente en esa sucesión de ambientes: el sonido del agua, la vegetación, las aves y el paisaje de dehesa construyen una experiencia que va mucho más allá del salto de agua.

Un paisaje que también guarda memoria

El agua no solo ha modelado el paisaje. Durante siglos también ha sido una fuente de vida y de actividad para las poblaciones de la zona. Los restos del antiguo molino y el puente forman parte de la memoria de este enclave, recordando el aprovechamiento tradicional de la fuerza del río.

Ese patrimonio se integra ahora en los caminos que conducen hasta El Chorrerón. Una de las posibilidades para conocerlo es el PR-CC 187, un recorrido circular de unos 14 kilómetros y dificultad baja que conecta Moraleja con este espacio natural.

Bancos que cuentan leyendas

La historia del lugar no termina en sus piedras. En el mirador astronómico, los bancos se han convertido en pequeños lienzos al aire libre gracias al trabajo de artistas locales.

Cada una de estas intervenciones artísticas representa una leyenda y añade una nueva forma de acercarse al paisaje. El visitante puede sentarse frente al entorno y, al mismo tiempo, descubrir las historias que forman parte de la tradición y la imaginación de la zona.

El arte se convierte así en otro elemento del recorrido. Las leyendas salen de los libros y se incorporan al propio paisaje, acompañando al visitante hasta uno de los grandes atractivos de El Chorrerón.

El cielo como otro patrimonio

Cuando desaparece la luz del día, el paisaje cambia. El agua y la vegetación dejan paso a un cielo que se ha convertido en uno de los grandes reclamos de este espacio.

En 2022 El Chorrerón fue reconocido como el primer Paraje Starlight de Extremadura, una certificación que distingue la calidad de sus cielos para la observación de las estrellas y pone también el foco en la necesidad de protegerlos frente a la contaminación lumínica.

El reconocimiento ha abierto una nueva vía para disfrutar del entorno: el astroturismo. La contemplación de las constelaciones, la fotografía nocturna o las actividades de divulgación astronómica permiten descubrir el mismo paisaje desde una perspectiva completamente diferente.

Para acercarse a este universo nocturno existe también un sendero específico de unos cuatro kilómetros, pensado para recorrer el entorno al caer la noche y llegar hasta El Chorrerón bajo un cielo alejado de las grandes fuentes de contaminación lumínica.

Un rincón para mirar de otra manera

Senderismo, observación de aves, fotografía, patrimonio, leyendas y astronomía se dan la mano en este enclave. El Chorrerón permite pasar de la cascada a la biodiversidad, de la biodiversidad a las historias y de las historias a las estrellas sin abandonar el mismo paisaje.

Porque este rincón de Moraleja tiene algo poco habitual: durante el día, el agua y la naturaleza marcan el recorrido; al caer la noche, el cielo se convierte en el gran protagonista. Y entre ambos momentos quedan las pinturas, las leyendas y la memoria de un lugar que ha sabido convertir su paisaje en una experiencia que se puede mirar, recorrer y contar.