REPOSTERÍA
El dulce que hace sombra al tomate como emblema gastronómico de Miajadas
Cuando se habla de Miajadas, el tomate acapara todos los focos. Sin embargo, entre vecinos y visitantes hay otro producto que despierta auténtica devoción y que muchos no dudan en llevarse cada vez que pasan por la localidad: el brazo de gitano de Horno María.
Aunque hoy se puede encontrar relleno de fresa, nata o crema de almendras, el favorito sigue siendo el clásico de crema. Precisamente esta receta fue el origen de un negocio familiar que, con el paso de los años, se ha convertido en una referencia de la repostería artesanal en Miajadas.
Todo comenzó con una panadería fundada por los padres de la familia. Poco después, la madre aprendió la elaboración del brazo de gitano gracias a una vecina que le enseñó la receta. Aquel dulce tuvo tanto éxito que marcó el rumbo del obrador y abrió la puerta a una oferta cada vez más amplia.
Con el tiempo llegaron las galletas, las perrunillas, las roscas fritas y otros dulces tradicionales que siguen elaborándose de manera artesanal. Una filosofía que, aseguran desde Horno María, continúa siendo su principal seña de identidad: apostar por la calidad de las materias primas, el trabajo artesanal y las recetas de siempre.
Décadas después, el brazo de gitano continúa siendo el producto más emblemático del obrador. Un dulce que, para muchos miajadeños y para quienes regresan al pueblo, se ha convertido en una tradición casi tan representativa como el propio tomate.