GASTRONOMÍA CON IDENTIDAD

¿Partocho o pancipelao? La divertida rivalidad que hoy se desayuna en Villanueva de la Vera

Queso, morcilla de calabaza, lacón, tomate y pimentón se reúnen en una propuesta que reivindica los productos de proximidad y una curiosa historia entre pueblos vecinos

Canal Extremadura Cada bocado conecta distintos puntos de la comarca y convierte un desayuno cotidiano en una pequeña muestra de la gastronomía extremeña

2 Septiembre 2026, 09:45 | Actualizado 2 Septiembre 2026, 10:15

El desayuno comienza con un mollete tostado y un recorrido por algunos de los sabores más reconocibles de la comarca. Queso de Villanueva de la Vera, morcilla de calabaza de Jaraíz, tomate, lacón y pimentón de La Vera llegan a la mesa de La Partochería para reivindicar el producto de proximidad.

El nombre del establecimiento, fundado por Alma, esconde además una curiosa historia. La Partochería nace de la unión de “pastelería” y “partocho”, un término que durante generaciones formó parte de la particular rivalidad entre Villanueva de la Vera y Madrigal.

De “partochos” a “pancipelaos”

Los vecinos de Madrigal llamaban “partochos” a los de Villanueva, un apelativo utilizado con sentido despectivo y que hacía referencia a “atontaos”. La respuesta de los villanovenses era llamar “pancipelaos” a sus vecinos, en alusión a su costumbre de tomar el sol y acabar con la piel de la barriga pelada.

Con el paso del tiempo, aquella vieja disputa entre pueblos vecinos perdió buena parte de su carga y “partocho” terminó convirtiéndose en una seña de identidad para los habitantes de Villanueva. Lo que nació como una burla pasó a ser una palabra asumida con orgullo.

Una tostada con sabor a La Vera

Esa identidad también llega a la mesa. Una de las tostadas combina el mollete con queso de una quesería de Villanueva de la Vera y morcilla de calabaza elaborada por una familia de Jaraíz. La otra apuesta por tomate, lacón y pimentón de La Vera.

Son elaboraciones sencillas en las que el protagonista es el producto y, sobre todo, su procedencia. Cada bocado conecta distintos puntos de la comarca y convierte un desayuno cotidiano en una pequeña muestra de la gastronomía extremeña.

La propuesta de La Partochería recupera así una palabra ligada a la historia de Villanueva y la transforma en identidad, mientras lleva a la mesa productos que también hablan del territorio.

Porque en Villanueva de la Vera ser partocho ya no es un insulto. Y aquí, además, puede ser una forma muy extremeña de empezar el día.