El melón tardío es la estrella en la huerta de Guille
En la huerta parece que no pasa el tiempo, en pleno noviembre aún cuenta con una buena suma de melones tardíos. Altamira degusta junto a Guille uno de ellos para comprobar el producto antes de cargar un pedido para Madrid, y como no es de extrañar está exquisito. Julián por su parte, ayuda a su hijo en la tarea de hacerlos de cuelga para evitar su putrefacción. Guille intenta practicar la técnica sin éxito.
