Guille gradea el terreno para futuros cultivos
Un buen suelo es una garantía para obtener una gran cosecha. Hoy, en la huerta de Tiétar, Guille se enfrenta a un auténtico cementerio de calabazas estropeadas y de malas hierbas. Para combatirlo, nuestro hortelano se sube en su tractor para gradear el terreno, oxigenarlo y recuperarlo de cara a futuros cultivos. Además, gracias a esta tarea, le será más fácil rescatar las líneas de goteo que han quedado enredadas y que tendrá que recoger con uno de sus inventos: la llamada “la máquina de castigo”.
