El huerto de Alberto
Una jornada diferente para Alberto y Marcos
Por un día, nuestros vaqueros cambian las tareas ganaderas por el trabajo en la huerta para garantizar que los cultivos dispongan del agua necesaria durante el verano.
La huerta de los Canchales espera con urgencia a dos hortelanos que le echen una mano. Y como nuestros vaqueros nunca rehúyen un buen trabajo, hoy abandonan las botas y el sombrero para ponerse manos a la obra: arreglar el sistema de riego y asegurar que los cultivos de este verano crezcan fuertes y sanos.
