TURISMO

Una playa, dos países: el baño más internacional de Extremadura

La Playa de la Dehesa, en Cheles, permite disfrutar del verano en el mayor lago de Europa occidental con la frontera luso-española como paisaje

Canal Extremadura La playa fue inaugurada en el año 2002 y desde entonces se ha consolidado como uno de los grandes atractivos turísticos de la comarca

27 Julio 2026, 08:20 | Actualizado 27 Julio 2026, 08:39

Hay playas que destacan por sus paisajes, otras por la tranquilidad de sus aguas y algunas por ofrecer una experiencia difícil de repetir. La Playa de la Dehesa, en Cheles, pertenece a esta última categoría: un lugar donde es posible disfrutar de un baño con una particularidad única, estar en un entorno compartido entre dos países.

Situada a orillas del lago Alqueva, el mayor embalse de Europa occidental, esta playa fluvial pacense se ha convertido en uno de los destinos de verano más singulares de Extremadura. Un rincón donde la frontera entre España y Portugal se funde con el paisaje y donde el río Guadiana marca un escenario de calma, naturaleza y ocio.

A poco más de una hora de Badajoz, la Playa de la Dehesa ofrece todo lo necesario para pasar una jornada completa junto al agua: zona de arena, áreas de césped, aparcamiento, parque infantil, sombrillas, merendero y un chiringuito donde hacer una pausa durante los meses de calor.

Pero más allá de sus servicios, lo que hace especial a este enclave es su ubicación. Desde la orilla de Cheles, el visitante contempla un paisaje transfronterizo en el que las aguas del Alqueva conectan Extremadura con Portugal. Un lugar donde el verano adquiere una dimensión diferente: un baño entre dos países, con la naturaleza como frontera y como punto de encuentro.

La playa fue inaugurada en el año 2002 y desde entonces se ha consolidado como uno de los grandes atractivos turísticos de la comarca. Sus aguas tranquilas, su entorno natural y la calidad de sus instalaciones le han valido también el reconocimiento de la Bandera Azul, un distintivo que acredita la calidad ambiental, la seguridad y los servicios que ofrece.

El lago Alqueva, con sus más de 250 kilómetros cuadrados de superficie, ha transformado este territorio en un espacio de ocio y naturaleza. En Cheles, ese enorme espejo de agua ofrece una imagen poco habitual: la posibilidad de disfrutar de una playa sin salir de Extremadura y sentir, durante unas horas, que el verano no entiende de fronteras.