CURIOSIDADES

Entras en una casa y sales por un convento: así es la vivienda con más vidas de Jerez

Ha sido convento, fábrica de electricidad, imprenta, escuela y hoy es el hogar de una familia que convive con siglos de historia

Canal Extremadura La historia del edificio se remonta al siglo XV, cuando formó parte del Convento de la Consolación

20 Julio 2026, 12:42 | Actualizado 20 Julio 2026, 12:52

Hay casas que guardan recuerdos y otras que atesoran siglos de historia. En Jerez de los Caballeros, una vivienda señorial resume buena parte del pasado de la ciudad. Sus muros han sido convento, fábrica de electricidad, imprenta, escuela y, desde 1973, el hogar de una familia numerosa que ha ido descubriendo la historia que esconden sus paredes.

Con 1.770 metros cuadrados, la conocida como Casa de los Siete debe su nombre a los siete hermanos que crecieron en ella. Lo que para José y su familia siempre fue una vivienda terminó convirtiéndose en un apasionante viaje por el pasado del edificio, a medida que iban conociendo las diferentes etapas que había vivido.

La historia comienza en 1499, cuando se fundó el Convento de Nuestra Señora de la Consolación. Impulsado por la Orden Tercera de San Francisco tras la autorización del papa Alejandro VI, el cenobio permaneció activo durante siglos hasta su secularización. Posteriormente fue vendido y transformado en una casa solariega, aunque conservó buena parte de su estructura original.

Todavía hoy pueden reconocerse algunos de esos elementos históricos. El antiguo claustro, con arcos de medio punto sostenidos por pilares, sigue siendo uno de los espacios más singulares de la vivienda, reflejando el origen conventual del edificio. De hecho, la casa forma parte del recorrido de la Ruta de los Conventos de Jerez de los Caballeros, que permite descubrir algunos de los conjuntos religiosos más destacados de la localidad.

Pero el edificio no dejó de transformarse. Fue fábrica de electricidad, acogió una imprenta y funcionó como escuela antes de convertirse en residencia familiar. Cada etapa dejó su huella, haciendo de esta casa un auténtico mosaico de la historia local.

Su propietario resume esa singularidad con una frase que sorprende a cualquiera que cruza el umbral: "Entras por la casa y sales por el convento". Una expresión que describe la peculiar distribución del inmueble y que resume mejor que ninguna otra la convivencia entre pasado y presente.

Hoy, la Casa de los Siete no es solo el hogar de una familia. Es un edificio donde conviven más de cinco siglos de historia, un lugar en el que cada patio, cada pasillo y cada estancia recuerdan que la arquitectura también puede contar la evolución de un pueblo.

Porque hay casas que simplemente se habitan. Y luego están aquellas que, al abrir una puerta, permiten viajar desde el salón de una familia hasta el claustro de un convento fundado hace más de quinientos años.