SOSTENIBILIDAD
La primera casa pasiva de la Vera: un hogar con demanda energética cero
Víctor y Diana llegaron a Pasarón tras la pandemia y construyeron una vivienda eficiente donde orientación, estanqueidad y tecnología reducen al mínimo el consumo energético
Canal Extremadura El concepto nació en Alemania en los años 90 y se basa en que la casa necesite muy poca energía para calentarse o enfriarse
La pandemia cambió muchas prioridades. Para Víctor y Diana, aquellos meses de confinamiento fueron el punto de partida de una nueva vida lejos de la ciudad. Después de tres meses encerrados, decidieron buscar un lugar donde poder vivir de otra manera y encontraron en Pasarón de la Vera el escenario perfecto para hacerlo realidad.
Allí han construido la primera vivienda pasiva de la comarca, una casa diseñada para alcanzar el máximo confort con el mínimo consumo energético. Un hogar en el que la arquitectura se adapta al entorno y en el que cada detalle está pensado para reducir la necesidad de calefacción o refrigeración.
La clave está en tres elementos fundamentales: orientación, estanqueidad y recuperación de calor. La posición de la vivienda permite aprovechar al máximo la luz y la energía del sol, mientras que el aislamiento y el sellado del edificio evitan pérdidas térmicas. A ello se suma un sistema de ventilación con recuperador de calor que renueva el aire interior manteniendo la temperatura conseguida.
El resultado es una vivienda con una demanda energética prácticamente nula, capaz de mantener una temperatura agradable durante todo el año sin depender de los sistemas tradicionales de climatización.
No se trata solo de una casa eficiente, sino de una forma diferente de entender la vivienda. Las casas pasivas buscan aprovechar los recursos naturales y reducir el impacto ambiental sin renunciar al confort: menos consumo, menos emisiones y mayor bienestar para quienes las habitan.
En un entorno como La Vera, donde los veranos son cada vez más cálidos y los inviernos pueden ser fríos, este tipo de construcción plantea una alternativa para afrontar el futuro de la vivienda: casas que no luchan contra el clima, sino que están diseñadas para convivir con él.