CURIOSIDADES

El pueblo extremeño donde una de cada dos personas pertenece a la misma Hermandad

La devoción a Nuestro Señor de la Urna, una talla articulada del siglo XVI, une a generaciones de vecinos en esta localidad pacense

8 Julio 2026, 08:33 | Actualizado 8 Julio 2026, 08:38

"No hay una calle ni una plaza donde no haya un hermano". Así resume la Hermandad de Nuestro Señor de la Urna el arraigo de una tradición que ha marcado durante siglos la vida de Almendral. En este municipio pacense de apenas 1.100 habitantes, más de 500 personas forman parte de la misma cofradía, una proporción difícil de encontrar en cualquier otro rincón de Extremadura y que convierte a esta localidad en un caso singular.

La pertenencia a la hermandad se transmite de generación en generación. Padres, hijos y nietos comparten una devoción que ha logrado mantenerse viva con el paso del tiempo y que sigue uniendo a quienes residen en el pueblo y a muchos almendraleños que, aunque viven fuera, regresan cada año para participar en los actos de la Semana Santa.

El origen de esa devoción está en Nuestro Señor de la Urna, una talla articulada del siglo XVI que constituye una de las grandes joyas patrimoniales de Almendral. La imagen fue concebida para representar el Descendimiento de Cristo de la cruz y su posterior traslado al sepulcro. Gracias a su sistema de articulaciones, puede escenificar este pasaje de la Pasión, una singularidad que la convierte en una pieza de gran valor histórico, artístico y religioso.

Cada Viernes Santo, la imagen protagoniza la procesión del Santo Entierro, uno de los momentos más solemnes y emotivos de la Semana Santa almendraleña. El cortejo parte desde la iglesia de San Pedro Apóstol, un templo gótico de comienzos del siglo XVI que preside el municipio y constituye uno de sus principales referentes patrimoniales.

Más allá de la procesión, la Hermandad de Nuestro Señor de la Urna desempeña un papel fundamental en la vida social de Almendral. Sus más de 500 hermanos participan en la conservación de una tradición centenaria que forma parte de la identidad del pueblo y que continúa despertando el compromiso de las nuevas generaciones.

Con casi un hermano por cada dos habitantes, Almendral presume de una de las hermandades con mayor implantación social de Extremadura. Un ejemplo de cómo el patrimonio, la historia y las tradiciones siguen siendo el principal vínculo de unión para todo un municipio.