ÉPOCA PELIGRO ALTO
Retenes del INFOEX: la primera línea contra los incendios forestales
Más de 1.200 profesionales y 13 medios aéreos afrontan esta campaña tras el peor año respecto a fuegos de la última década en Extremadura
Cada verano, cuando el calor aprieta y el monte extremeño empieza a secarse, hay hombres y mujeres que cambian la rutina por la guardia permanente. Son los retenes del Plan INFOEX, las unidades básicas y esenciales del operativo contra incendios forestales en Extremadura. El corazón silencioso de un dispositivo que desde este 1 de junio vuelve a desplegar todos sus efectivos ante una campaña marcada por el recuerdo todavía reciente del peor año de incendios de la última década.
Extremadura cerró 2025 con más de 760 incendios forestales, 50.000 hectáreas afectadas, 17 grandes incendios y 110 fuegos de nivel 1. La provincia de Cáceres concentró casi 34.000 hectáreas quemadas. Unas cifras que dejaron cicatrices en el territorio y también en quienes combatieron las llamas desde primera línea.
Ahora, con la activación de la época de peligro alto, la Junta de Extremadura y el Gobierno central refuerzan la coordinación y despliegan un amplio dispositivo de prevención y extinción: más de 1.200 profesionales y 13 medios aéreos preparados para intervenir en cualquier punto de la región.
Pero detrás de helicópteros, camiones y grandes cifras hay historias humanas. Porque el alma del INFOEX sigue estando en los retenes.
Cada unidad de extinción está formada de 10 a 14 bomberos forestales distribuidos en dos grupos —A y B— que se relevan durante la época de peligro alto para garantizar que siempre haya personal operativo. Disponen de un camión autobomba y una pick up preparada para salidas inmediatas. Son quienes llegan primero. Quienes abren camino entre humo, calor y monte cerrado.
En Extremadura existen 9 retenes helitransportados, capaces de acceder rápidamente a zonas de difícil acceso gracias al apoyo de helicópteros. Allí, la coordinación y la rapidez pueden marcar la diferencia entre un conato controlado o un gran incendio forestal.
Es un trabajo íntimamente ligado al medio rural y a la naturaleza. “Te tiene que gustar”, reconocen. Porque más allá de la preparación física o técnica, hay un fuerte componente vocacional. Durante décadas, buena parte del personal procedía directamente del mundo rural. Hombres acostumbrados al campo, al monte y al conocimiento intuitivo del terreno.
Hace treinta años, la experiencia y la intuición eran casi las únicas herramientas. Hoy, el operativo se ha profesionalizado profundamente. La evolución del INFOEX ha unido la veteranía de quienes conocen cada sierra y cada cortafuegos con nuevas generaciones de perfiles técnicos y especializados.
Muchos de los primeros efectivos procedían además del antiguo ICONA, el Instituto para la Conservación de la Naturaleza, germen histórico de la lucha forestal en España antes de la creación de los dispositivos autonómicos modernos.
El Plan INFOEX nació oficialmente en 1994. Desde entonces, ha evolucionado hasta convertirse en uno de los mayores operativos de emergencia de Extremadura. Pero hay algo que no ha cambiado: la mayoría de los incendios siguen teniendo detrás la mano del ser humano.
Este año ya van dos grandes incendios nivel 1 que dejan alrededor de 1.500 calcinadas: Losar de la Vera en abril y Valencia de las Torres, Quintana de la Serena y Peraleda de la Mata, a finales de mayo. El exceso de confianza, las quemas mal controladas, las imprudencias o las negligencias continúan siendo el origen de buena parte de los fuegos. Y frente a ellas, los retenes vuelven a activarse para proteger nuestro presente... y futuro.
