EMPRESAS

El corazón de hielo de Badajoz

Hielo Norte ha pasado de los primeros carros manuales de reparto en la Alcazaba pacense a convertirse en una referencia extremeña en la fabricación y distribución de hielo

Canal Extremadura Desde aquella fábrica situada junto a la Alcazaba hasta las actuales instalaciones de El Nevero, Hielo Norte ha acompañado la evolución de Badajoz durante más de siete décadas.

27 Julio 2026, 07:54 | Actualizado 27 Julio 2026, 08:07

Antes de llegar a las mesas de los bares, a las celebraciones familiares o a las grandes fiestas de Extremadura, el hielo de Badajoz comenzó su historia junto a las murallas de la Alcazaba. Allí, en la calle San Lorenzo, nacía en los años 40 una fábrica que con el paso del tiempo se convertiría en una referencia del sector: Hielo Norte.

Desde aquel primer emplazamiento hasta sus actuales instalaciones en el polígono industrial El Nevero, la empresa ha vivido una profunda transformación, aunque manteniendo el mismo objetivo: ofrecer hielo de calidad y un servicio cercano a sus clientes.

En esa evolución hay un nombre propio: Ramón López García, una figura fundamental en la trayectoria de Hielo Norte. Sus más de 50 años vinculados a la empresa son parte de la historia de la fábrica: primero como empleado durante 18 años y posteriormente como máximo responsable, contribuyendo al crecimiento y modernización de un negocio que ha sabido adaptarse al paso del tiempo.

Porque el cambio ha sido enorme. De aquellos primeros repartos de hielo realizados con carros manuales se ha pasado a modernos sistemas de fabricación, almacenamiento y distribución capaces de responder a las necesidades actuales de particulares, empresas y especialmente del sector de la hostelería.

Hoy, bajo la dirección de los hermanos López Casas, Hielo Norte se ha consolidado como una de las empresas de referencia en Extremadura en la fabricación, distribución y venta de hielo. Una trayectoria basada en la renovación constante, incorporando nuevos formatos y servicios para responder a las demandas de un mercado cada vez más exigente.

Detrás de cada pedido hay también un equipo humano que ha convertido la cercanía, la rapidez y la responsabilidad en sus principales señas de identidad. Porque fabricar hielo puede parecer una tarea sencilla, pero detrás hay décadas de experiencia, conocimiento y una organización preparada para que llegue siempre en las mejores condiciones.

Desde aquella fábrica situada junto a la Alcazaba hasta las actuales instalaciones de El Nevero, Hielo Norte ha acompañado la evolución de Badajoz durante más de siete décadas. Una historia de industria local que demuestra que incluso algo tan cotidiano como el hielo puede guardar la memoria de una ciudad.