DESCUBRIMIENTO

¿Sabías que una de las casas más estrechas del mundo está en Plasencia?

Es la única vivienda que conserva la arquitectura medieval original de la plaza y su peculiar fachada apenas supera el metro de anchura

Canal Extremadura La casa más estrecha de la Plaza Mayor de Plasencia pasa casi desapercibida entre los soportales y terrazas de la plaza, pero su peculiar fachada la ha convertido en uno de los rincones más curiosos de la ciudad

6 Agosto 2026, 08:23 | Actualizado 6 Agosto 2026, 08:43

Hay una casa en Plasencia que obliga a mirar hacia arriba. En plena Plaza Mayor, conocida también como Plaza del Mercado, se conserva una vivienda que destaca por una característica poco habitual: su extraordinaria estrechez.

Es considerada una de las casas más estrechas de España y una de las más angostas del mundo, una singularidad arquitectónica que se ha convertido en una de las imágenes más curiosas del casco histórico placentino.

Pero su valor va mucho más allá de sus dimensiones. Esta construcción es la única casa que conserva el origen y la arquitectura medieval de la Plaza Mayor de Plasencia, un espacio que durante siglos ha sido el centro de la vida social y comercial de la localidad.

Su peculiar ubicación, haciendo esquina y abriendo paso hacia la calle de los Quesos, acentúa todavía más su particular fisonomía. Una fachada estrecha, encajada entre otros edificios históricos, que sorprende a los visitantes que se detienen frente a ella para buscar el mejor ángulo para fotografiarla.

La explicación de su forma está ligada al propio crecimiento de las ciudades medievales. Dentro de los recintos históricos, el espacio disponible era limitado y cada parcela tenía un enorme valor. Por eso muchas viviendas se adaptaban al terreno existente: fachadas reducidas hacia la calle y construcciones que ganaban metros hacia el interior o en altura.

En este caso, la casa aprovecha cada rincón. El edificio se distribuye en cinco plantas, con varias estancias repartidas en unos 100 metros cuadrados, una muestra de cómo la arquitectura tradicional conseguía convertir un espacio aparentemente imposible en una vivienda funcional.

La historia de esta casa está ligada a la propia historia de la plaza. La Plaza Mayor de Plasencia nació como centro de intercambio y reunión desde la Edad Media. Desde el siglo XII acoge su tradicional mercado, impulsado tras la fundación de la ciudad por Alfonso VIII, y se convirtió en uno de los principales escenarios de la vida cotidiana de los placentinos.

Hoy, entre terrazas, comercios y el bullicio diario, esta pequeña construcción sigue recordando cómo eran las ciudades medievales: lugares donde cada metro contaba y donde incluso una fachada de poco más de dos metros podía convertirse, siglos después, en uno de sus mayores atractivos.